Puntuación: 8/10
No es raro encontrarse con grupos formados por dos hermanos. Yo sólo tengo una hermana, y en mi adolescencia (eran otros tiempos) era inviable poner en marcha una banda de Metal con tu hermana, salvo, por supuesto, que ésta se llamará Jo Anne Bench. Sí es más raro encontrar un grupo con tres hermanos. Pero lo que de verdad se sale de la norma es encontrar un disco debut (y autoproducido) con un resultado tan positivo y equilibrado como el de “Slow Trip To Destruction”.
KELDARK nace en Valencia en 1999 a partir de las cenizas de KATMANDÚ, e incluye a los hermanos Pinazo: Pablo (cantante y guitarra rítmica), Andrés (guitarra solista) y Julián (bajista). El puesto de batería ha sufrido cambios y actualmente lo ocupa Nico, de VAHLADIAN, si bien creo, por lo que extraigo de la bio del grupo, que el encargado de la batería en este disco fue Alberto Ibáñez.
Manos a la obra, KELDARK trabajó en este primer disco con el productor Pablo Surja, con poca relación con la escena metálica. La masterización se llevó a cabo en los Dreamstudios de Madrid de la mano de Alberto Maroto (DREAMAKER), que además ha colaborado con un solo en “Time Of War”. También han participado Carluti (VAHLADIAN) en “Warrior Child”, y, como colaboración más vistosa, Elisa C. Martín, que pone la categoría de su voz al servicio del single “Nightmare In L.C.”, para el que además el grupo ha grabado su primer videoclip.
KELDARK, hechas las presentaciones, demuestra fuste y talla y llega en un momento en el que, poco a poco y gracias al trabajo de un puñado de buenos grupos, España empieza a tener una incipiente escena Thrash. Eso sí, este grupo valenciano tiene, ya desde este primer disco, sus particularidades y una personalidad muy bien formada. Así que “Slow Trip To Destruction” es una sorpresa convincente y agradable.
Hablaba de peculiaridades y me refería en lo básico a la conjunción de su Thrash con el Heavy Metal clásico, una fusión lograda con potencia, melodía, variedad, un nivel técnico destacable y, principalmente, canciones que suenan frescas y con mucho atractivo.
La principal deuda, en realidad una de las pocas, es la voz de Pablo. Su registro es bueno y apropiado para la música del grupo y su técnica, todavía en desarrollo, alterna momentos convincentes con otros mejorables; las líneas vocales, eso sí, son muy buenas en la mayoría de las canciones. Así que el principal problema es la pronunciación del inglés, aspecto que, simplemente, no está a la altura y tiene que ser trabajado. Además, la producción potencia este problema ya que la voz queda quizá demasiado en primer plano. El sonido, en cualquier caso, es muy bueno si se consideran los medios con los que se ha grabado este disco. El tratamiento de las guitarras es especialmente notable y queda como único pero, siendo exigente, esa predominancia excesiva de la voz. Aumentando la exigencia hasta casi el escrúpulo, la base de ritmo podría haber sido dotada de un punto más de potencia pero, insisto, el sonido es más que válido y mucho mejor de lo que se podría esperar a priori.
La gran estrella del disco son las guitarras, especialmente la solista de Andrés: riffs Thrash, melodías, solos cuidados… y la auténtica baza de KELDARK es su capacidad para, sin entrar en complicaciones barrocas, balancear a la perfección sus composiciones para lograr canciones variadas, de equilibrados cambios de ritmo. Esa variedad define a algunos de los mejores cortes del disco, como “Slow Trip To Destruction”, que se alarga más allá de los siete minutos en una impecable combinación de Thrash acelerado, grooves a medio tiempo y las tintas más cargadas hacia el Metal clásico en la parte central. Igualmente completa y bien rematada es “Nightmare In L.C”, cuyo innato atractivo queda refrendado por la impronta de fuerza y categoría de Elisa C. Martín, o “The Game”, un medio tiempo baladístico con mucho sabor ochentero y una estructura similar a la que utilizaba METALLICA en este tipo de composiciones: inicio acústico que crece hacia un crescendo cargado de fuerza. Incluso la voz deja un par de guiños a Hetfield.
Entre las canciones más directas también hay material de primer nivel, como la inicial “No Respect”, muy MEGADETH (un acercamiento a los tiempos de “Rust In Peace” con un tono algo más Heavy Metal) y con las consignas claras y diáfanas: buenos riffs, buen solo y buenas líneas vocales. También brilla “Spirit Of The Free”, dinámica y con un buen estribillo y casi fundida con la brillante instrumental que le precede: “Time Of War”. “Warrior Child” también acaba imponiendo el atractivo de su estribillo, sus envolventes riffs Thrash y su cuidado nivel técnico.
Así que la mayoría del material de “Slow Trip…” es de calidad 100% magra y aprovechable, sin grasa ni hueso. Sólo hay algunos momentos que, sin ser malos, me resultan menos sugerentes: “Stealer´s Prince (Prince Of The Thieves)”, “Evolution”, el primer tema oficial del grupo y quizá por ello con menos empaque y rotundidad que las composiciones más recientes, y el bonus track, outro que sirve de intro en los conciertos del grupo y que tampoco aporta nada especial.
Este disco apenas tiene puntos débiles en lo compositivo y consigue una mayoría rotunda de piezas de alto nivel a base de calidad, variedad y equilibrio en su Thrash / Heavy Metal. Por lo tanto, es un triunfo para KELDARK. Quizá alguno de los problemas citados podrían haber rebajado la nota final (e insisto en el tema de la pronunciación porque sería una pena que llegara a suponer un lastre), pero no sería justo si se ponen en la balanza los medios con los que ha contado el grupo y, al fin y al cabo, que este es tan sólo su primer paso discográfico. Enhorabuena y ánimo a KELDARK, un grupo cuyo anzuelo deberían probar quienes estén disfrutando del crecimiento de la escena Thrash española. Seguro que pican ante esta sorpresa tan positiva.
| TRACKLIST |
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FORMACIÓN |
1.-No Respect
2.-Nightmare In L.C.
3.-Stealer´s Prince (Prince Of The Thieves)
4.-Time Of War
5.-Spirit Of The Free
6.-The Game
7.-Slow Trip To Destruction
8.-Warrior Child
9.-Evolution
10.-Bonus Track: Slow Tour To Destruction (Intro)
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- Pablo Pinazo: Voz y Guitarra
- Andrés Pinazo: Guitarra
- Julián Pinazo: Bajo
- Alberto Ibáñez: Batería
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