FRANCESCO CARRIL

Una soleada y calurosa tarde de primavera en Madrid, un lugar tan emblemático, bello y enriquecedor como el Teatro Valle-Inclán del Centro Dramático Nacional en Lavapiés, Madrid, iban a ser coprotagonistas de nuestro encuentro con uno de los actores de moda: Francesco Carril.

Con una trayectoria marcada por el teatro, ha sido la reciente y exitosa serie ‘Los años nuevos’ la que le ha colocado de nuevo en el centro de todas las miradas, tanto que lo primero en lo que piensas es en darle la mano felicitándole el año, eso y preguntando a qué se ha dedicado el resto de los 364 días. Bromas aparte, obviamente su papel de Óscar en la serie de Rodrigo Sorogoyen nos ha marcado a más de uno, y a él lo ha colocado en una buena posición, una popularidad que le deja vivir muy tranquilo en cualquier caso: «La gente se acerca de forma muy amable, es bonito», comenta.

Francesco tiene un tono, mirada y ritmo al hablar que refleja tranquilidad y mucha paz, hace cómoda una conversación en la que escuchar se convierte en un «trabajo» bonito. Viene de rodar con Isabel Coixet ‘Tre Ciotole’ en Roma, de la que dice ha sido «una experiencia muy bonita, mi primera película en italiano, nunca me había planteado la posibilidad de trabajar allí», reconociendo lo precioso de esta aventura.

De experiencias sabe mucho, la más reciente la de ‘Los años nuevos’, que le ha llevado a vivir, seguramente, el proyecto más ambicioso de su carrera: «De ahí he salido mucho mejor en mi oficio. Para mí ha sido la mejor manera de aprender, le tengo mucho cariño a la serie». En la misma ha compartido protagonismo con su pareja en dicha ficción, la actriz Iria del Río, que interpreta a Ana, para una historia que cuenta la vida de ambos cada primero de año a lo largo de una década, con el amor, el desamor, las relaciones familiares y de amigos se dan la mano a través de ellos dos, algo que no deja de ser la vida en un acto generacional sinedie.

Hablamos de las amistades en el cine, «a Iria y Rubi les considero amigos» comenta, en un momento en el que podemos decir que el individualismo impera: «si uno está de alguna manera bien con su situación vital, con sus propias expectativas, con una cierta ambición, que no es mala, eso te permitirá también estar bien en pareja de alguna forma»

El amor sirve de gran hilo en nuestra charla y el miedo que impera ante la posibilidad de romper o las distancias, esas que por momentos se plantea en la serie al igual que en la vida real: «Pienso que al final las cosas duran si tienen que durar. Ya sea aquí, en Nueva York, en Londres… Igual viene hasta bien un tiempo de pausa»

Acaba de estrenar la obra teatral «Los Brutos» en el Valle-Inclán (7 de mayo al 15 de junio) y se encuentra en un gran momento personal y laboral, «soy un privilegiado» comenta, y en ese agradable mood nos juntamos con él, en uno de esos días del resto de un año del que no pudimos saber en la ficción. En la vida real, así se descubre Francesco Carril.

francesco carril
© Arturo de Lucas | RockTotal

¿En qué momento personal y laboral te encuentras?

Pues en lo personal me encuentro bien, la verdad, estoy en un buen momento, me encuentro tranquilo y me siento bien. Y laboralmente también. Acabo de volver de Roma, de hacer una película con Isabel Coixet, que ha sido muy bonito, porque es mi primera película en italiano, mi madre es italiana, y yo nunca me había planteado la posibilidad de trabajar allí, siempre lo he hecho aquí, y mucha gente me decía que tendría que intentarlo.

De repente me llamo Isabel para esta película, y ha sido un descubrimiento la posibilidad de trabajar allí, en italiano, además justo coincidió que se estrenaba allí ‘Los Años Nuevos’ cuando estaba allí rodando, con lo cual ha sido muy bonito, porque se ha generado una coincidencia bastante especial. Y luego también la cosa de rodar en otro país, en otro idioma, ha sido curioso, pero me he sentido muy bien, como si lo estuviera haciendo casi por primera vez. Había algo bonito también con la lengua, con actuar en un idioma con el que no estás acostumbrado a hacerlo.

Y ahora estrenamos ‘Los Brutos’ en el Valle Inclán de Madrid (7 de mayo), así que hemos estado con los últimos ensayos.

Vienes del éxito de ‘Los años nuevos’, vienes de mucho teatro también, no sé si es el proyecto que más exposición te ha dado a nivel mediático.

Sin duda, a nivel mediático y también te diría a nivel de experiencia audiovisual, porque nunca había hecho un proyecto, para empezar, tan largo, tan grande en ese sentido, tan ambicioso en cierta medida, y para mí ha sido como una primera vez, porque nunca había tenido esa responsabilidad de alguna forma.

Aparte de haber sido muy mediático, ha sido muy importante a nivel propio. Siempre digo, y lo pienso, que de ahí he salido mucho mejor en mi oficio. Para mí ha sido la mejor manera de aprender, que es haciendo, le tengo mucho cariño a la serie.

francesco carril
© Arturo de Lucas | RockTotal

¿Qué ha habido en tu vida, más amor o desamor?

En mi vida, ¿más amor o más desamor? Me gusta pensar que ha habido más amor. Y no solo hablo de un amor sentimental en cuanto a la pareja, creo que ha habido mucho amor en muchos ámbitos. En el ámbito, por ejemplo, de la amistad, yo siento que he recibido mucho amor y que doy amor a la gente a la que quiero. Siento también que, familiarmente, ahora estoy en un momento de mucho amor mutuo y, laboralmente, siento que el amor es lo que me mueve.

Luego, por supuesto, he vivido amores y desamores, pero hay más amor.

¿Cómo ha sido trabajar con Rodrigo e Iria del Río?

A Iría no la conocía, teníamos muchos amigos en común, pero no nos conocíamos, así que ha sido todo un máster de conocernos. Ahora decimos que somos como expareja.

Después de haber pasado por todo eso, tenemos esa sensación de haber vivido una historia muy intensa que ha terminado, porque el rodaje terminó y tenemos esa sensación de expareja. Ha sido muy bonito el trabajo con ella. Nos hemos ayudado mucho mutuamente, porque no solo es a la hora de trabajar, sino también todas las horas que hemos pasado allí.

He encontrado siempre mucha generosidad y mucho amor. Ha sido muy bonito y con Rodrigo ha sido un flechazo a nivel laboral, por supuesto. Hacía tiempo que no veía a alguien con tanta pasión, con tanta exigencia buena, porque no le he visto nunca levantar la voz, llevándote siempre a un lugar interesante.

Hacía mucho que no veía a un director mirar a sus actores con tanto cariño. Creo que eso es una cosa bastante suya, bastante única de él.

Si tuvieras que elegir entre teatro, cine o televisión, ¿con qué te quedarías?

Ahora mismo, en el momento en el que estoy, creo que en el orden en el que me encuentro hoy haría cine, televisión y teatro probablemente.

Hacía dos años que no hacía teatro. La última obra que hice, que además tengo muy buen recuerdo de ella, la hice aquí, pero me cansé un poco del teatro hace dos años.

Venía haciendo mucho teatro y decidí darme un tiempo para volver a elegir hacerlo. Ahora que he decidido volver lo he cogido con muchas ganas. También estoy trabajando con un director, Roberto Martín Maiztegui, que nunca había dirigido teatro.

Él es un gran guionista, ha creado ‘La Ruta’, por ejemplo, una serie maravillosa. Me parece que tenía sentido volver con alguien que no lo había hecho nunca en una sala pequeñita, la sala de arriba. Ahora mismo, seguramente el cine y la televisión me apetecen.

Quizá porque todavía tengo una resaca muy buena de Roma y de ‘Los años nuevos’.

francesco carril
© Arturo de Lucas | RockTotal

¿Haces amistades de verdad en el cine?

Sí. No siempre pasa que te quedas amigo de alguien. Pero normalmente cuando pasa, suele pasar de una persona o dos personas, como mucho, en cada proyecto. Hace un año que terminamos de rodar ‘Los años nuevos’ y yo, a día de hoy, por ejemplo, con Rubi y con Iria, tengo una relación de amistad.

Iria vive en Barcelona, pero esta semana hemos hablado por teléfono una hora. Con Rubi voy a quedar a cenar. Con ellos dos, por ejemplo, hemos generado una relación de amistad bonita donde sí que nos contamos nuestra vida y lo que nos pasa.

Pero no siempre pasa en los proyectos. Y no tiene que ver con que sean más intensos, menos intensos, más comprometidos, menos comprometidos, que toques ciertos temas o no, se trata de afinidad.

Yo nunca le diría a alguien «no te vayas», quizá yo también soy un poco despegado, pero no me gustaría que me lo dijeran tampoco»

En el caso de ‘Los años nuevos’, pasa con muchas películas, que se estrenan en cines y luego en plataformas. ¿Es una forma de aunar la audiencia más joven con otra más adulta?

Pues no lo sé, no lo había pensado. Desde luego, creo que en el caso de ‘Los Años Nuevos’, que además es una serie que está claramente dividida en dos partes, yo creo que tenía sentido. Porque creo que la razón de ser también, de verla, era verla en una pantalla grande, era hacer un trabajo también de inmersión, de ver una parte que eran tres horas cuarenta.

Yo no sé si a nivel de público, más mayor, más joven. Sé que fue muy bien en cine en general. Hubo una buena respuesta del público de cine. Fíjate, incluso eran horarios muy complicados porque la serie solo se ponía un día a la semana, a unas horas tardías con la sesión acabando tarde. Eran los cinco primeros capítulos y luego los otros cinco.

Era largo, pero aún así hubo buena respuesta. Y me alegró, porque también las salas de cine y los espectadores del cine están en un momento muy delicado. Me parece que pasó algo bonito, que la serie despertó y que se entendió, también gracias al trabajo de promoción, como que tenía un sentido también hacer ese trabajo de inmersión.

¿Crees que las decisiones de cada uno conllevan a que las relaciones se continúen o no?

Yo creo que en general somos personas individuales antes que pareja. Igual puede sonar un poco egoísta, pero creo que es verdad. Quiero decir, si uno está de alguna manera bien con su situación vital, con sus propias expectativas, con una cierta ambición que no es mala, eso te permitirá también estar bien en pareja de alguna forma.

Y pienso que hay que velar un poco por tu propio bienestar y por lo que tú quieras hacer. No sé si la palabra es egoísta, pero posicionarte un poco por delante a la hora de decidir qué es lo que haces. Yo nunca le diría a alguien «no te vayas», quizá yo también soy un poco despegado, pero no me gustaría que me lo dijeran tampoco.

Pienso que al final las cosas duran si tienen que durar, ya sea aquí, en Nueva York o en Londres… Igual viene hasta bien un tiempo de pausa.

Creo que hay parejas, y lo veo, que igual están por la inercia, sin estar ni mal ni bien, pero están.

Y ya no hablemos de tener un hijo, por ejemplo, o en precipitar ciertas decisiones también. Muchas veces sentimos que hay que hacer algo porque con lo que tenemos no está bien, no es suficiente.

Y yo estoy en un momento donde intento pensar en el amor con tranquilidad y sin grandes cambios emocionales fuertes… Que uno piensa que no está enamorado si no está mal, si no tiene una cierta ansiedad. Y dices, pero esperad un momento, ¿no me está pasando nada? Y piensas que a lo mejor sí, a lo mejor esa es otra manera de hacerlo.

«Pienso que al final las cosas duran si tienen que durar, ya sea aquí, en Nueva York o en Londres… Igual viene hasta bien un tiempo de pausa»

francesco carril
© Arturo de Lucas | RockTotal

¿Qué podemos esperar de la nueva obra de teatro?

Para empezar, creo que la escritura de Roberto es interesante y es particular, propia y pienso que es sorprendente también.

Ya solo por su obra merece la pena. Y creo que podemos esperar una obra que trata temas que a mí me interesan, que tienen mucho que ver con eso que estamos hablando. La obra habla de un chaval de barrio que decide dedicarse a la escritura y decide entrar en la escuela de cine.

Y entonces, en ese proceso de la entrada a la escuela de cine, deja atrás un mundo. Deja atrás a una pareja, a su mejor amigo, ese mundo del barrio. Es una obra que habla mucho sobre la identidad, sobre el derecho que tenemos de imaginar una nueva vida, y también una especie de ánimo a cambiar de vida. Podemos cambiar de vida si queremos, si lo necesitamos de alguna manera y creo que eso es bonito.

También pienso que la obra habla mucho del derecho a salir corriendo de cualquier sitio. Si nos apetece y si no estamos bien, son temas que a mí me interesan, que a mí me hacen algo.

En el oficio es bastante recurrente que al final haya un momento dado de la en el que no hay llamadas, en el que estás en el paro. ¿Cómo se afronta eso?

Pues esto va a sonar un poco… Yo no conozco eso, tengo mucha suerte, y me siento muy afortunado. Pero yo cuando salí de la escuela, que no tenía nada, me inventé un poco un mundo. Me junté con cuatro, «vamos a hacer una obra, vamos a intentar, vamos a tal»… Siempre estaba haciendo cosas, ¿sabes? Si no era con estos, con otra gente, con no sé qué, y si no me metía… Y miro para atrás y me siento un privilegiado.

Mi preocupación ahora mismo es más cómo llevar o intentar llevar un camino coherente. Que no siempre es fácil.

¿Qué es lo que te gustaría hacer?

De algún modo salvaguardar todo lo que hemos conseguido estos años. Intentar cuidarlo, hacer un camino honesto, lo más honesto posible y consecuente.

Nivel de popularidad, ¿vives tranquilo?

Sí, vivo muy tranquilo, lo mío es un privilegio, es muy agradecido. La gente que se acerca siempre lo hace con cariño, de forma amable, con algo bonito que decir. Con la serie sí que he notado que te identifican más, obviamente, pero no me molesta.

¿Nos aguantamos menos en el amor?

Yo creo que tenemos, o yo al menos siento que tengo un problema muy fuerte con la capacidad de atención. Me siento cada vez más distraído, me cuesta mantener la atención en algo mucho tiempo. Por eso rodar o hacer una función es tan de repente, porque estás una hora y media en algo, de pronto estás ahí poniendo todo el foco en eso, pero reconozco que tengo un problema de atención.

Como que me cuesta y también que es algo que a mí me pesa con el tema de sorprenderme, que es algo que me parece algo vital y fundamental, pero siento que cada vez me sorprenden menos cosas.

Y yo creo que todo eso está ligado con lo que tú dices. Este maldito FOMO, ese maldito miedo a no estar en otro sitio. Bueno, pues yo creo que eso está y lo tenemos.

Ahora la pareja es casi un acto de resistencia, es una cosa casi heroica, ahora lo menos heroico y lo menos interesante es estar tan a la orden del día, y hay un miedo a permanecer, esta cosa de que tenemos que estar todo el rato en movimiento.

Leía en un libro este de Pablo d’Ors que se llama «La biografía del silencio», que decía algo así como que a lo mejor el principio de la acción está en la quietud. Como quedarte quieto y a partir de ahí ver qué quieres hacer. Pero que estando completamente todo el rato en movimiento nos engañamos, porque pensamos que estamos haciendo muchas cosas.

francesco carril
© Arturo de Lucas | RockTotal

Me da la sensación de que quien empieza una relación debe subir una nueva montaña.

Sí, porque cada vez tenemos más mochila, cada vez tenemos más miedos y cada vez llegamos con más. Yo creo que nos cuesta como intentar decirle a otra persona, «mira, esto es lo que traigo, esto es lo que soy».

Siento como que hay cosas o miedos que escondemos y se hacen más grandes porque queremos no verlos, que no aparezcan. Y si los ponemos ahí, de alguna manera hay algo como… Es difícil, es que además la pareja tiene mucho que ver con verte a ti mismo, es un espejo, cargado de tantas cosas. Pero dicho todo esto, también es bonito.

Si tuvieras que poner banda sonora a tu vida, ¿qué artista crees que la definiría bien?

Hoy te diría, porque me lo estoy escuchando mucho, El mató a un policía motorizado.

Pues para cerrar, una película, una serie, un disco, un libro y una obra de teatro

Peli, serie, disco y libro. Pues mira, un libro diría ‘Años Luz’ de James Salter, que es una novela que me leí hace tiempo ya, el verano pasado, pero que me marcó mucho. Hacía tiempo que no leía una novela tan fuerte y tan bonita. Me emocionó.

Película te diría ‘Faces’ de John Cassavetes, porque me marcó mucho en un momento dado, fue la la primera película que vi de él. Había algo muy bonito que yo descubrí en la actuación de ellos, en una libertad que yo deseo mucho para mí trabajando.

De disco creo que te diría «Viva la vida», de Coldplay, le tengo mucho cariño. La música está tan asociada a los momentos vitales que te diría ese disco, o los primeros de Tom Waits, no sé, algo así.

Serie probablemente te diría ‘Los Sopranos’, que fue una de mis favoritas y me encantó. Y obra de teatro pues versión de Macbeth que hizo un director inglés que se llama Declan Donnellan, que la vi dos veces. Es una de las pocas obras que he visto dos veces, y me impresionó, me encantó el actor que hacía de Macbeth, que es Will King, un actor inglés extraordinario con el que yo luego empecé a tomar clases.

Texto: Miguel Rivera

Fotografías: Arturo de Lucas