COHEED AND CAMBRIA

La banda de rock progresivo Coheed and Cambria está de vuelta y lo hace con su portentosa historia de Amory Wars en una tercera parte titulada «The Father of Make Believe» (Virgin).

Los neoyorkinos se han diferenciado a lo largo de estas tres décadas por ser una de las formaciones más personales, imaginativas y diferentes de la escena. Lo han hecho mezclando rock progresivo, metal, mucha melodía e historias conceptuales.

Su líder, el simpático y cercano Claudio Sánchez visitó hace unas semanas Madrid dentro de una gira promocional de «The Father of Make Believe» disco que se ponía a la venta el pasado viernes 14 de marzo. Nos reunimos con él en un céntrico hotel de Madrid para conversar sobre su recorrido a lo largo de estas tres décadas, de Estados Unidos también o de su vida en Brooklyn, todo para la historia de un músico feliz por haber llegado hasta aquí y seguir disfrutando de escribir canciones.

«The Father of Make Believe» es la tercera parte de los dos anteriores discos pero no sé si es el final.

Es la tercera parte pero no es la conclusión, es el punto medio así que no estamos en el final de la historia.

En un momento en el que mucha gente escucha singles seguís construyendo historias grandes, mundos conceptuales.

Así es, lo hago porque es a lo que estoy acostumbrado. Para mí es algo normal. Siempre he escrito canciones desde un lugar muy personal. La idea inicial de escribir «Amory Wars» o este gran concepto simplemente lo hice por inseguridad.

Cuando me convertí en el hombre al frente de la banda iba a centrar en mí la atención, y pensé que si voy a ser ese punto central necesitaba crear una diversión, algo para que la gente quisiera profundizar y entrar en las letras.

Escribir canciones para mí es muy terapéutico, necesito sacar mi contenido, Estaba en cierto modo asustado por la atención que trajo pero crear el concepto fue fácil, Amory Wars viene de Amory, la calle en la que crecí y se centra también en personajes muy reales.

Incluso el primer álbum, «The Second Stage Turbine Blade», no es ciencia ficción, fue algo en lo que mi padre trabajaba de las partes de un avión. De esta forma todo tiene un sentido para mí.

coheed and cambria

¿Piensas que los músicos sois esclavos del algoritmo?

Creo que sí o al menos algunos juegan a eso, sin duda. Yo no es algo que normalmente haría. Cuando comencé a escribir «Father of Make Believe», resultaba que estaba tan orgulloso del anterior disco «Window of the Waking Mind», que no sabía cómo continuarlo, es lo único con lo que he luchado este tiempo.

¿Cómo dar continuación a un álbum que creo que es perfecto? Me encantó «Window of the Waking Mind», fue el álbum sobre la naturaleza a través de la pandemia y con nuestro hijo mediante. Pensé que la historia era perfecta cuando la transformé en su concepto, así que en lo que me he centrado es en dar continuación a esa historia de la mejor forma.

Comencé a escribir, algunos materiales incluso ya estaban alrededor de mi cabeza mientras escribía el anterior álbum como «Goodbye, Sunshine», «One Last Miracle» o «Play the Poet».

Estas canciones se estaban gestando mientras se estaba haciendo «Window…», así que continué escribiendo hasta llegar a componer 30 canciones, estaba en ese punto en el que creo que sé lo que es el álbum, quería hablarlo con mi compañero de producción Zack Cervini y que me dijera qué faltaba. Me recordó a la etapa en que grabamos «Second Stage Turbine Blade», donde ya estábamos tocando «Keeping Secrets».

Este álbum realmente tiene una conexión con aquel proceso, no es algo que pensara, sencillamente salió así, un proceso del que estoy realmente nuevamente orgulloso.

Coheed and Cambria empezó por 1995, podría ser ahora como el 30 aniversario.

Bueno, no, porque en ese momento, en 1995, era una banda diferente Shabütie y miembros de diferentes grupos, pero soy malo con los detalles y fechas, así que podría ser algo así como nuestro 30 aniversario.

En realidad llevo haciendo esto desde que tenía 12 años, ahora tengo 46. Claramente no de forma profesional en su momento pero he tenido siempre un deseo de llegar a hacer esto. Siempre he estado escribiendo música, y poder celebrar algo así es un verdadero sueño.

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¿Vives en Nyack?

Vivo en Brooklyn pero crecí en Nyack, una localidad neoyorkina. Es gracioso, porque el título de todo este concepto de ‘The Amory Wars’ vino como te decía de la calle en la que crecí, llamada Emory Drive en Nyack, o la ciudad justo a las afueras, allí fui a la escuela, una ciudad de camioneros, como a 30 minutos de Manhattan.

¿Cómo es tu vida en Brooklyn?

Estupenda, Brooklyn me encanta, pero también me encanta Manhattan, si pudiera tendría un sitio ahí, otro en Brooklyn, en Queens… Estuvimos viviendo lejos de la ciudad en una vivienda con muchas hectáreas de tierra, 3500 metros cuadrados de casa, con un estudio donde podía trabajar y hacer ruido a cualquier hora del día sin molestar, hasta que nació nuestro hijo, ahí nos dimos cuenta que el sitio quizás no era tan inspirador para una vida en familia.

Quizás para nosotros era un buen lugar, pero no para él, ya que estábamos muy lejos, nos íbamos a dormir tarde, entramos en una rutina que pensamos no era la idónea para convertirnos en padres, así que tomamos la decisión de mudarnos a Brooklyn.

Estuvimos viviendo en un par de apartamentos por un tiempo pero justo antes de la pandemia dejamos atrás las raíces y compramos una casa en Crown Heights. La verdad es que fuimos muy afortunados porque cuando el confinamiento nos encontramos con una casa con jardín de frente y por detrás, cosas que no encuentras realmente en esa ciudad. Nuestra experiencia fue buena y estamos felices allí.

Es una ciudad inspiradora que me ayuda también a «colorear» las canciones.

Y es una ciudad con mucha actividad cultural.

Sin duda, hay de todo. Justo creo que para mi cumpleaños mi mujer me sorprendió con unas entradas para Sufjan Stevens. Hace unos días fui a ver Sweeney Todd en Broadway. Pensé «tengo la mitad del día, mi hijo está en la escuela, ¿y si me voy a verlo?» Es genial poder hacer cosas así.

¿Qué esperas de estos nuevos cuatro años para Estados Unidos?

No lo sé. Cuando hice «Unheavenly Creatures», antes de la primera administración de Trump, tenía esta premonición de que él sería nuestro presidente. Y, sabes, algunas de las cosas que estaban surgiendo antes de que él fuera presidente, realmente me perturbaron. Tanto, que inspiró una canción llamada «The Dark Sentencer», que es un planeta de prisiones. Y cuando miras las letras, ves cosas cómo las palabras que podrían asemejarse a «la casa asombrada», quizás refiriéndose a la Casa Blanca, cosas así. Al final, el arte imita la vida.

El dinero y la influencia no deberían tener nada que ver con eso, quiero decir, la vida debe ser con respeto, con razón, con limitaciones. No es justo que alguien que está totalmente desconectado de ti te diga qué hacer con tu vida. Esa es la parte humana que me interesa sobre la política en general. Y no soy fan de Trump, a tu pregunta (risas).

¿Te gustaría ver la historia de ‘Amory Wars’ en una plataforma o en el cine?

Pues hablamos de ello. Hemos colaborado con un showrunner en los Estados Unidos para potencialmente comprarlo como una animación, una película o serie de acción en vivo, pero es muy difícil. Siempre hay algún tipo de obstáculo, como la huelga de guionistas.

¿Eso sucederá en mi vida? No lo sé. Probablemente sucederá cuando muera pero, ¿por qué no? Sería genial que surgiera finalmente.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Pues me gusta mucho caminar. Pero la mayoría del tiempo cuando estoy libre es intentar que mi hijo me acompañe, porque él le gusta tocar música.

Vamos a tocar música juntos, escribir canciones, cosas así. Pero cuando estoy solo, escribo también mucha música, es algo que no puedo dejar de hacer.

¿Entiendes entonces la música como un hobby?

Sí, siempre lo ha sido. Para mí siempre ha sido divertido escribir música, es por eso que las ideas de películas o musicales vienen a mi cabeza. No es trabajo para mí. Es como decir, si haces lo que amas en la vida, nunca vas a trabajar un día en tu vida. Mi abuelo lo decía siempre. Y es tan verdadero, es lo que hago.

¿Estás feliz en este momento?

¿Estoy feliz en este momento? Sí, pero sería más feliz si mi esposa y hijo estuvieran en la ciudad conmigo. ¿Sabes lo que quiero decir? Tengo una maravillosa esposa, un hijo estupendo. No sé si podría pedir más, bueno lo que hablábamos antes, tener una casa en Queens, una en Manhattan… No, no, no, estoy bromeando (risas). Mi esposa y yo escribimos los cómics juntos, y cuando mi hijo no está en la escuela, ellos viajan conmigo.

¿En un tour?

Sí, absolutamente. Vienen en el tour bus conmigo.

¿Les gusta?

Les encanta. Mi hijo lo ama, tiene diez años y su propia banda. Las canciones que escribe son de hip-hop. Es él y su pequeño amigo. Le ayudo con la música, pero es guay.

Gracias por tu tiempo, Claudio.

Gracias a ti.

Miguel Rivera