EXTREME

EXTREME

29/06/2014

La Riviera, Madrid

Fotos: Juan José Díez

Las bandas de los ochenta americanas siguen siendo sin duda un gran reclamo a día de hoy, más cuando tienes una trayectoria tan envidiable como la de EXTREME. Claramente, todas ellas, a excepción de algunas grandes privilegiadas han bajado tanto en caché como seguimiento de audiencia. Su media de edad ha crecido con ellos y que se programen conciertos en verano como el precio alto de entrada (casi 40 euros) no ayuda en demasía a llenar recintos; aun así la formación americana sigue contando con numerosos fans.

La Riviera de Madrid volvía acogerles esta vez con la planta superior completamente cerrada, lo que hacía adivinar no iba a contar con excesivo público, de hecho, entre eso y el control exhaustivo de aforos actual, andaríamos con espacios para movernos cómodamente.

Tras la actuación de ELDORADO a los que llegamos con la actuación casi terminada, vimos buen ambiente y una media de edad alta para lo que suele verse. Un cartel sencillo con la horrorosa portada del «Pornograffitti» dejaba ver una gira centrada en el disco al completo siendo un nuevo reclamo para volver a verles.

Mucha expectación de salida, en la que comandados por Gary Cherone ataviado de forma muy clásica y ochentera bajo sus gafas de sol atacaba con un «Decadence Dance» que es un portento en vivo. Puro ritmo salvaje para levantar los ánimos y los puños de la gente.

Sonido excesivamente alto que no dejaba oir como merece a su frontman, un ciclón veterano que rompe moldes con cortes como «When i’m president» y «Get the funk out» con la que se metía en el bolsillo al respetable.

Es una pequeña «lucha» la de Gary con Nuno, ese guitarrista inconfundible de pose, movimiento y dedos vertiginosos que iba llenando de riffs La Riviera, a excepción de momentos tranquilos como el que merece «More than words» uno de esos temas que hacen carrera de uno. Sentado con la acústica y Gary en la izquierda su compenetración sigue siendo perfecta, tocando corazones.

«Money» y «Pornograffitti» continuaban desnudando ese gran disco, cuyas canciones se sabía todo el respetable, que debido al volumen no se dejaba escuchar excesivamente, como la voz de Cherone, excesivamente «tapada» por el volumen instrumental, no así los coros de guitarra y voz, muy superiores a su vocalista.

Impecable su «Suzi» y lo bonito de «Song for love» una vez terminado ya el repaso a su álbum estrella. La entrega de los suyos era total, con cada canción brazos y saltos, algo que ayudaba a que Gary no parara un momento, subidas encima de la plataforma de la batería, carreras de lado a lado gesticulando en todo momento, dando las gracias y haciendo valer la «escuela» ochentera que han vivido.

Solos de Nuno para deleite de los de las seis cuerdas, momentos más dulces, otros casi de salón jazz y puro rock frenético «Midnight express» y «Play with me» todo bajo un sonido excesivo, que brillaba en los momentos más tranquilos y acústicos pero donde la voz principal quedaba en muchos momentos tapada. Aún así «Rest in peace» dejaba contento al personal tras dos horas de derroche enérgico creando buenas sensaciones en torno a una leyenda del rock clásico aún en buena forma.

Miguel Rivera