MANDO DIAO – «Aelita»

MANDO DIAO – «Aelita»

Universal Music

Puntuación: 4/10


Quede claro que me considero una persona y oyente de mente abierta, mucho más de lo que se espera dentro del terreno del rock, pudiendo dar cabida a numerosos estilos en mis gustos y opinión crítica.

Creo a su vez que los cambios de registro sientan más que bien a algunas bandas en momentos concretos, si bien en el caso de MANDO DIAO la cosa me ha dejado estupefacto y no en el mejor de los sentidos.

La que era una de las bandas suecas más atractivas de los últimos años, con su buen gusto garajero y estilo rock clásico se evapora en «Aelita», todo ello de un plumazo dejándonos secos. Podemos decir que su gusto y elegancia siguen vivos pero el rock conocido de antaño e incluso la modernidad de su éxito «Dance with somebody» muere para dar vida a un disco a años luz.

«Aelita» podría ir firmado por otra banda sin tapujos, pero que MANDO DIAO ofrezca portada y álbum como este, por muy abierto de mente y oídos, es algo que no entendemos. Casi más cercano a The Sounds en algunos cortes, el rock se pierde para ofrecer un amalgama de synth pop y electrónica, sonidos modernos y suaves a su vez y estilo ochentero que te deja a cuadros.

Cabía adivinar un cambio estilístico con su single «Black saturday» que se entendería si fuera The Sounds, realmente calco a estos, pero es después cuando nos quitamos la venda y vamos conociendo sorpresas como «Rooftop» electrónica densa y tranquila de los años 80, mientras que «Money doesn’t make you» sería más propio de Depeche Mode. Guiños al pasado en «Sweet we dreams» bajo aires disco sensuales, synth pop en «If i dont have you» un lento que de veras deja en evidencia su cambio musical o «Baby» cuyo electro sound nos deja nuevamente perplejos, más cerca de la banda sonora de Tron Legacy que de otra cosa.

Es igual que tu apertura musical sea amplia, MANDO DIAO dan un volantazo incomprensible, no sabemos si queriendo sumarse a modas clásicas y revival musical, pero el caso es que de sonido garaje decimos adiós, al rock en general y damos la bienvenida a otra cosa totalmente diferente para la que podían haber montado proyecto paralelo. Una verdadera pena; inexplicable.

Miguel Rivera