TRACCIÓN + CABLEADOS

TRACCIÓN + CABLEADOS

01/02/2014

Sala Twister, Leganés, Madrid.

Volvemos a las andadas, a esas en las que pequeñas salas se convierten en verdadero hervidero de buen rock, de ese que acompañamos de gran compañía, de unas cervezas y de decibelios con el que acabar «Rotos y quemados».

Ese es el sentir de TRACCIÓN banda navarra que dejó grandes sensaciones con su álbum debut y que ahora se asienta en la escena un poquito mas con un nuevo disco de envergadura, de tintes más metálicos, con actitud y letras más reivindicativas, porque los tiempos dan asco y la música sirve de verdadera liberación.

Buen feeling que para algo la mitad de la banda viene de Mr. Fylyn en sus anteriores visitas a Madrid y es que el curro es algo que va con la banda, coger la furgoneta y pegarse buenos kilómetros para hacer disfrutar a todos aquellos que quieran verles, sean 10 o 100.

En esta nueva visita primera de una gira que comenzaba justo en Leganés, se acompañaban de CABLEADOS casi un fijo por amistar y buen rollo en sus conciertos. El clásico y veterano rock de la banda dió como resultado una actuación de esas que poco a poco calan y a base de cerveza y la rasgada voz de Navas cuaja un buen directo, que suena a rock de calle «De tres en tres» o «Me voy a un sitio» dejando claro que cada vez que suben a escena disfrutan como niños.

No es casualidad que aunque no les conozcas demasiado vibres y cantes por el buen rollo que desprenden, donde se dejan la piel disfrutando ellos mismos como quien se sube por primera vez a un escenario, declarando que hay que darle caña a esto y que rompen con la fuera de «A los pies de los caballos» y todo subiéndose a escena un amigo y conocido Kolibri de Marea quien  había viajado con Tracción para colaborar en la noche.

Lo de TRACCIÓN viene a ser un ciclón sonoro pocas veces visto. De nada sirve que un escenario sea pequeño, para ellos no hay excusa y menos para un alocado Iban que se mete en el bolsillo al respetable a las primeras de cambio.
«Rotos y quemados» y «Tras el apagón» del nuevo disco y «A fuego» del primero hacían que la velocidad fuera la marca dominante para dejar casi exhausto a Iban, quien necesitaba un soplo de aire para seguir dándolo todo.

Impecables los hermanos Zarzosa al bajo y guitarra, dejando atónitos a algunos en la primera línea de fuego y es que Alfonso tiene mucha calidad a las seis cuerdas mientras que su hermano David desprende fuerza a las cuatro.

Juntos queman todo dando forma a «Ladridos» más sufrida y potente si cabe en directo, con Iban de un lado a otro, sin importar el poco espacio del escenario y es que en cada momento aprovechaba para bajar y meterse entre el público.
Ese ritmo se contagia y hace que la gente disfrute más y cante con él, pasando el micro, yéndose de un lado a otro o desapareciendo para ponerse la mascara de Rajoy en «M.R.»

«Zanzadillas» y «N.O.M.» ponían un toque más duro si cabe, a toda pastilla, donde Iban o se colaba por el fondo entre la gente o se metía en barra a tragar de forma dura tequila. Solo de batería, y vuelta a la fuerza en «Jódete» con un ritmo endiablado, de esos que te dejan exhausto sin moverte, que respira «Rocanrol» con actitud impoluta y fuerza brutal, aunque no este Brigi para cantar «Sobrevivientes» y que termina como debe, «Bajo la piel» impregnando de metal y punk rock un estilo variado y sin fisuras.

Los guiños a Maiden, el ciclón que supone su frontman, los chascarrillos y bromas entre temas y más velocidad si cabe, arrancaban de manera contundente una gira en la que, con una semana únicamente desde su lanzamiento, ya había gente que cantaba algunos temas. Buen síntoma para lo que se nos viene encima. Para los de Madrid poco queda, ya que el 29 de marzo estarán en la Jimmy Jazz de Vallecas, invitando a todo quien nos les haya visto a sudar y cagarse en los calzoncillos.

Miguel Rivera