La tercer jornada de Mad Cool Festival comenzaba con alguna nube negra de fondo y cierta ventisca que podría hacer pensar en una tormenta veraniega que quedó solo en eso, un fantasma lejano. El tercer día del festival madrileño se teñía de rojo ante el partido de cuartos de final de la selección española que, como ya se había anunciado, contaría con pantallas en el recinto para poder seguirlo y donde el rojo sería el color de moda.
HALSEY, EL SALTO DE LAS DIVAS DEL POP AL DIRECTO MÁS ENÉRGICO
Halsey abría en modo victoriano, con lencería, fuegos y una actitud brutal. De las divas del pop de la jornada anterior al salto potencial de su fuerza en temas como «Nightmare», «I Am Not a Woman» o «Honey». Un derroche de energía sobre las tablas, unas escaleras que tanto juego visual dan a las artistas actualmente, y éxitos como «Closer» o «Gasoline» incendiaban la tarde de Mad Cool, en una jornada en la que el gran reclamo sería Kings of Leon.
MAD COOL Y LA SELECCIÓN ESPAÑOLA: CUANDO EL FÚTBOL SE CRUZA CON EL ROCK
Los norteamericanos, al igual que Pixies, las dos bandas «afectadas» por la coincidencia, jugaban la baza del partido de España, dividiendo parte del recinto en torno a una pantalla central en la que muchos hicieron piña para cantar los goles de Fabián y, en última instancia, el de Mikel Merino al rescate por segundo partido consecutivo, en unos momentos en los que no pocos pedían no llegar a la prórroga para poder volver cuanto antes a los conciertos. Momento curioso ese en el que muchos escuchaban «Where Is My Mind» como sonido de fondo del partido, mientras que Kings of Leon hacían lo propio con «Find Me», «Manhattan» o «Waste a Moment».
KINGS OF LEON, TARJETA VIP EN LA HISTORIA DE MAD COOL
Kings of Leon ya tiene tarjeta VIP en el evento, habiendo actuado en las tres ubicaciones en las que lleva existiendo Mad Cool a lo largo de una década. En esa victoria de los últimos minutos, ya con parte del público en retirada hacia el escenario, sonaba «Supersoaker», dejando parte de sus grandes éxitos para el momento de la celebración, con pantallas en inglés y español celebrando el triunfo y el batería colocándose una camiseta de España.
Sonaban esos temazos que son «Pyro», «Black Thumbnail» y su celebradísimo «Sex on Fire» en una gran actuación, teniendo en cuenta que Kings of Leon es una banda que en directo suena como escuchar un disco. No fallan en nada, todo suena en conjunto súper bien, pero se prestan tan planos y milimétricos que uno tiene que acostumbrarse a no recibir sorpresa alguna como punch en directo. Tampoco importa demasiado cuando tienes un repertorio tan atractivo como el de los americanos.
A PERFECT CIRCLE Y HOLLY HUMBERSTONE, LOS OTROS DOS POLOS DE LA TARDE
Por el camino, la jornada estuvo marcada también por los sonidos metaleros y oscuros de A Perfect Circle, uno de esos grupos que, como Tool, también de la mente creadora de su líder Maynard James Keenan, es difícil de ver fuera de Mad Cool, así que agradecidos estamos al festival por traerlos a estas latitudes. Focos gigantes, luces led verticales y el sonido oscuro de canciones de la talla de «War pigs», «The package» o «Gravity» en un directo en lo visual que recuerda en parte al formato de NIN.
La tarde vino marcada también por lo emocional y melódico de la joven Holly Humberstone, con singles de la talla de «Cruel World», «To Love Somebody», «White Noise» y «Scarlett». Sentida, agradable y cercana, con una ropa vaporosa en negro que recordaba en cierto modo a Gracie Abrams el año pasado en su vestimenta. Es la cantautora británica una de esas grandes voces en crecimiento que amolda sus canciones entre el sentimiento, cierta oscuridad y la emoción vibrante de su compositiva.
TWENTY ONE PILOTS CIERRA MAD COOL CON EL ESPECTÁCULO MÁS AMERICANO
Y, para cerrar, el enorme espectáculo de Twenty One Pilots. Son sinónimo de entretenimiento asegurado y de temazos de la talla de «The Contract», «Tear in My Heart», «Nico and the Niners» o «Heavydirtysoul». Lo que ocurre durante todo ello es un espectáculo para cantar, bailar y aplaudir: fuegos, confeti y una puesta en escena pensada al detalle para la era de los reels y TikTok.
Tyler Joseph lleva la batuta desde el comienzo. Vestido con máscara durante los dos primeros temas, las manos pintadas de negro y un micro con luz propia, se acompasa milimétricamente con el potencial de Josh Dun a la batería, una dupla que es espectáculo mayúsculo. Suenan cortes como «Rawfear» o «Doubt» en una actuación que invita constantemente a mirar las gigantes pantallas del escenario principal, porque todo está pensado para seguirse como si fuera un videoclip.
Joseph canta varios temas recorriendo el foso y el pasillo central, tanto que acaba subido en la parte alta del FOH, entre el público VIP, mientras Josh Dun se sube a una torre para tocar la batería, todo muy medido y grandilocuente. Fuegos, petardos y pantallas siguen dibujando un espectáculo en el que incluso terminan actuando en dos tarimas encima del público de las primeras filas entre gritos, mientras que, durante ese recorrido, un vídeo de Jack White les da pie a interpretar su mítico «Seven Nation Army» para regocijo del público, antes de cerrar la recta final con «Stressed Out» y «Trees», dejándonos con la sensación de haber cerrado la fiesta con un espectáculo muy norteamericano.
RUMBO A LA CUARTA JORNADA: NICK CAVE Y THE BLACK CROWES
Y así, con miles de pasos mediante tras tres días, mucho sol a la espalda (y en la cara) y con los deberes hechos de la selección, cerrábamos una jornada de rojo visual, dos goles, gritos y temas míticos poniendo banda sonora al día más futbolero del festival. Queda lo último, con Nick Cave o The Black Crowes, con la esencia del rock más clásico como protagonista.
Texto: Miguel Rivera












