Chicle es el nuevo e ilusionante proyecto de Álvaro Benito, que vive una segunda juventud en una vorágine musical que le mantiene en lo alto con su banda de siempre Pignoise, con la que además celebra por todo lo alto y con gran éxito su veinte aniversario, pero también con esta nueva «criatura» musical alternativa que es Chicle.
Acaban de lanzar su primer disco «La Belleza», en la que cambia el tono vocal y la forma de componer para ofrecernos una banda llena de personalidad donde deja ver también sus influencias musicales donde las guitarras, energía y las melodías cobran todo el protagonismo.
Un nuevo proyecto junto a Juan Zurdo y Héctor Navío, que deja ver su ilusión y nuevas ganas de seguir dando guerra en lo musical mientras compagina su labor de comentarista deportivo con la misma intensidad y profesionalidad. Nos volvemos a juntar con él para descubrir esta nueva aventura y discurrir por la escena musical, o industria, que nos toca vivir.
¿Cómo ha sido el proceso para llegar hasta aquí con Chicle?
Ha sido largo pero no costoso, en realidad ha sido un proceso de búsqueda más que de otra cosa. Primero estilísticamente de cómo queríamos sonar cómo banda y, especialmente, a nivel vocal, porque yo no venía limpio, ya venía con otro proyecto muy definitorio, que me tiene como muy encasillado, muy definido, por así decirlo. Tenía claro que el tema vocal debía ser diferente, y eso ha sido quizá el proceso de búsqueda más largo, el de decir, venga, yo creo que ya el producto está perfecto para que nadie diga, «es el de Pignoise en otro lado»
Tenías claro por tanto el diferenciar el apartado vocal de ambas bandas.
Sí, porque creo que también el estilo lo requería. No me imagino a nivel vocal las canciones de Chicle cantando como canto con Pignoise. con una voz más hablada, por así decirlo, menos interpretada. Y sobre todo también pienso que no tendría recorrido el proyecto. Al final, tener la misma voz, por mucho que estilísticamente sea diferente, no le veía ningún tipo de recorrido. No tiene sentido un tío cantando más o menos igual, con otro envoltorio, y también el tipo de melodía, el tipo de armonía, todo tenía que ser muy diferente y ello a pesar de que hay similitudes, con guitarras, bajo, batería y que no es que me he puesto a hacer electrónica.
Este primer disco, «La Belleza», ¿qué esconde?
Lo primero, mucha ilusión, porque seguramente sea el proyecto de esta etapa de mi vida, de ya hace muchos años, proyecto en el que tengo colocada mi energía, mi ilusión, y que me acapara las máximas horas de mi tiempo. Y luego creo que buenas canciones, que es como yo entiendo la música.
A mí lo que me ha llamado siempre la atención son las canciones, haciendo algo original aunque sin inventar nada.
Yo creo que no hay ninguna banda en España con este sonido, que es de lo más orgulloso estoy. Mucha gente me lo está diciendo que es un grupo muy original, y al final, convertir todas esas referencias que tú tienes de las bandas que escuchas que te gustan hacer un mix, hacer lo tuyo cantando en español ya te lleva a otro lugar completamente diferente.
A la hora de componer, Chicle parte de un lugar diferente que Pignoise.
Totalmente, parte de un lugar distinto. Con Pignoise busco armonías mucho más sencillas y melodías también más accesibles, por así decirlo. Los textos son mucho más naif, también.
Al final tú eliges qué producto quieres hacer y en función de eso tienes que utilizar un tipo de herramientas. Yo busco siempre las melodías porque aunque pueda escuchar un envoltorio muy cañero para mí tiene que tener melodía. Yo si ya algo no tiene melodía me cuesta… Ese es mi límite de escuchar a los grupos que gritan.
Despistaos y Pignoise compartieron de alguna forma caminos paralelos, con el éxito mainstream en su momento por poner música de cabecera en dos series, ¿estás de acuerdo?
Pues sí. Hay muchas similitudes en cuanto a que somos más o menos de la misma época, salimos más o menos al tiempo y curiosamente nos vimos metidos en el mundo mainstream, cuando seguramente Pignoise pertenecíamos a un lugar muy minoritario, como las bandas más afines a nosotros, como Dikers o No Way Out. Luego por la tele nos metimos en el mismo espacio cuando Despistaos seguramente tenían gente más cercana a La Fuga o Marea en sus inicios.
Ambas bandas hemos arrastrado gente que se ha acercado a nuestro género seguramente por ese camino que de otra manera no se hubiera asomado, y nuestras canciones han resistido el paso del tiempo en ambos casos.
Jerry Cantrell de Alice in Chains criticaba hace poco el mundo de la música actual. ¿Crees que se ha convertido el artista en una agencia de marketing más que músico?
Es verdad el gran nivel de exposición que existe en redes. Hay una delgada línea ahí donde los que hemos crecido en otra época estamos un poco desubicados pero una cosa está muy clara, el marketing salvaje siempre ha existido, que ahora no nos vengan a contar que en la música era todo romanticismo, lo que pasa es que antes lo llevaba una industria que eran las discográficas. El marketing salvaje siempre ha existido pero es cierto que el músico antes tenía un lugar más misterioso, por así decirlo, ahora quizá el proceso es inverso. Antes venía una gran base de fans por tu música, y luego ya si tú quieres enseñar un contenido más personal de cómo creas una canción o qué comida te gusta, pues fenomenal.
Yo no sé si me siento cómodo en ese lugar, las nuevas generaciones lo hacen con naturalidad y no pasa nada pero bueno, creo que el proceso tiene que ser primero mi música y luego ya si quiero enseñar algo más pues lo enseño y no a la inversa, que ahora parece que tienes que tener un buen número de seguidores porque eres un buen influencer y después si eso que sigan tu música, a mí eso es lo que me chirría un poco más, ahora un músico parece que tiene que estar todo el día subiendo contenido en redes que no sea su música, se pide un nivel de exposición incómodo para mí, puedo hacer algo porque me apetece, pero no por imperativo, aparte creo que no es el camino, yo ahora mismo estoy en ese proceso, donde la compañía nos dice que en redes de Chicle subamos, tenéis que generar más engagement.
¿Has descubierto algo que te haya fascinado en la música en estos últimos años?
Tristemente no, tío, y lo digo con mucha pena porque estoy deseando que algo me vuele la peluca. No sé por qué, quizás es culpa mía, te juro que pienso mucho en la causa de esto, es decir , la música que se hace ahora es peor que cuando yo crecía o soy yo peor oyente, puede ser, que esté menos abierto, no lo sé.
De grupos nacionales me gusta lo que hace por ejemplo Carolina Durante, hay algo en su forma de escribir los textos que me gusta.
¿Cuesta mucho ser comentarista de fútbol y ser músico en Pignoise y Chicle?
Bueno, tengo poca vida social pero me gusta mucho lo que hago por lo cual no me cuesta trabajo aunque sí que hay días que voy un poco petado a nivel mental de decir, necesito un día de no hacer nada, pero luego si estoy bien en mi casa me pongo a componer o a estudiar con la guitarra, yo estoy muy enfocado en en mi evolución musical, empleo el 80 o 90% de mi tiempo libre en estudiar y en componer.
Con Pignoise nos va de puta madre, estamos en el mejor momento de la banda 20 años después. Chicle es algo que está en desarrollo dando el primer paso y sé que es un proceso lento pero estoy convencido de que el día de mañana puede tener su cabida dentro de la industria, aunque poco a poco, con ilusión y sin expectativas. Y en cuanto al fútbol, para mí es estar ligado todavía a lo que ha sido la pasión natural desde que nací.
¿Cómo es tu nivel de exposición en la calle?
Muy tolerable aunque depende del contexto. Puede haber un día que de repente se complica la cosa porque vas a un sitio donde hay más gente joven y te piden infinidad de fotos pero muy tolerable, yo solo he vivido fama intolerable cuando era futbolista, ahora mismo se lleva muy bien, hago mi vida sin ningún tipo de condicionante, voy a lugares llenos de gente y alguna foto te sacas, alguien te viene a decirte algo pero muy bien todo, además la gente es súper amable.
¿Hay un revival del punk-pop de los 2000?
A mí no me gusta llamarlo revival, sino simplemente que las canciones eran cojonudas y las bandas eran muy buenas entonces. Obviamente en esta vida nadie está en lo alto toda su carrera, tiene valles y montañas y cuando las canciones son cojonudas y las bandas son buenas siempre van a estar ahí. Creo que las bandas que en su momento hacen discos cojonudos y grandes canciones siempre están ahí.
Los 80 fueron del Hard Rock, los 90 del grunge, los 2000 del Emo y Punk-pop, ¿es ahora la música urbana la que hace esconder las guitarras?
Yo creo que las guitarras no se esconden porque al final los festivales están lideradas por ellas con bandas de siempre como Pearl Jam, Metallica, Smashing Pumpkins o The Cure. Luego sí es cierto que hay una brecha generacional con muchos más jóvenes que han crecido ya con otra historia completamente diferente a la nuestra, el tema es si eso perdurará, si eso va a tener calado profundo o solamente es de ahora. No sé yo si los chavales que ahora tienen 14 años cuando vayan a hacer 50 van a ir a un festival a ver a Bad Bunny.
¿Cómo afrontar el concierto del WiZink 20 aniversario de Pignoise?
Pues a medida que se acerca con mucha ilusión porque va a estar lleno y yo creo que es un punto de inflexión en nuestra carrera. Aunque no haya esa percepción hemos tenido que luchar mucho contra todo, hemos sido un grupo maldito en ciertos sectores aunque nos metieron en la radio fórmula pero donde no querían a un grupo de guitarreros, nos tuvieron que poner porque éramos un éxito, en cuanto dejamos ya de ser un éxito masivo nos quitaron enseguida, llevamos 15 años sin discográfica, siempre hemos estado navegando en tierra de nadie pero afortunadamente el tiempo ha pasado las canciones se han quedado y el grupo atraviesa un momento impresionante creo que todavía va a ir a más.
Para terminar, en febrero te pregunté por España en la Eurocopa, la veíais bien pero lejos de lo que pasó después, llevarnos el título.
Para mí fue una sorpresa mayúscula porque además no solo se ganó es que España jugó un fútbol impresionante, con mucha energía, un equipo muy valiente, atrevido y vertical. Quitando Alemania que estuvo al nivel de jugarnos de frente, Francia e Inglaterra estuvieron por debajo de lo esperado y España estuvo muy por encima de todos, a mí me encantó su juego, agresivo y entretenido de ver, un equipo de jóvenes con un nivel altísimo.








