La banda madrileña La Milagrosa sorprendió en 2025 con un notable disco debut «Ya no me duele mal», sumando otra formación de talento patrio y personalidad propia.
Se agradece que haya grupos que lleguen con savia nueva e ideas musicales diferentes, que se alejan de la fotocopia para imprimir sentido propio a sus canciones. No les ha hecho falta gran recorrido para ser ya una de las propuestas más firmes de la nueva escena, lenguaje rock y formas directas.
Vuelven con su single «No estás en tu prime», primer anticipo de su segundo álbum y en el que tratan con acidez la ‘hustle culture’ como crítica a este mundo que, sin darnos cuenta, también nos exprime y para cuyo videoclip han contado con el actor Pepe Viyuela.
No es un milagro, es La Milagrosa y hablamos con ellos.
Contadme un poco en qué momento estáis.
Germán: Pues acabamos de lanzar el primer adelanto del segundo álbum, que lo esperamos para finales de año. Tenemos previstas varias canciones que van a ser singles, pequeñas píldoras de adelanto de lo que será el álbum, que irán saliendo en los próximos meses.
«No estás en tu prime» supone cierto cambio sonoro con respecto al anterior disco.
Germán: Sí, al final esto es fruto de que las canciones han salido un poco más distintas del anterior disco y también hay una sensación más a banda en ese aspecto.
Contáis con el actor Pepe Viyuela en el videoclip.
Germán: Eso fue bastante llamativo porque es la típica cosa que piensas «no, eso no va a pasar», y luego pasa.
Era muy loco todo, pero nos imaginábamos desde un principio ese personaje encarnado por él, una especie de persona que se ha quedado estancada en esa cultura de Cryptobro, Hustle Culture, en plan como de tienes que levantarte a 6 en la mañana y tal, pero pasado de vueltas, ya se ha hecho mayor y como que ya no tiene mucho sentido. Y nos parecía que él lo podía encarnarlo perfectamente. Y una cosa llevaba a la otra, acabamos contactando y el tío se prestó sin pega alguna.
En vuestro debut se vio cierta frustración generacional.
Marina: Sí, los cuatro compartimos un poco esa visión de la vida. No considero que seamos gente pesimista, pero sí que es verdad que somos bastante introspectivos. Nos gusta pensar más allá de las cosas sencillas y también buscarle lo poético a las cosas complicadas de la vida.
Al final el disco tiene parte oscura y parte no tanto, que es un poco el resultado de reflexiones de cada uno sobre diferentes situaciones personales, y también como resultado de eso.
Jesús: Cada uno pasa por diferentes etapas y al ser cuatro, en este caso los que componemos, cada uno está en lo suyo, tenemos cosas en común, pero cada uno busca diferentes situaciones.
En «Cansado» hacéis alguna referencia a la redes sociales, ¿creéis que impostamos mucho en ellas?
Germán: Diría que es como una especie de intento por tapar lo que obviamente no está mal pero que no quieres ver. Es un poco más eso, no es algo como tan de «voy a fingir para que tal», sino como que voy a intentar ver lo bueno para ver si lo malo desaparece, es más esa intención.
Creo que muchas personas incluso no quieren mostrarse a sí mismas la parte mala, como que la quieren obviar.
También se ha ido creando un estándar del que tienes que aparentar o cómo tienes que mostrarte a nivel general, y eso es lo que yo creo que te ejerce cierta presión a la hora de mostrarte mal.
¿Qué tal la reacción del público hacia vosotros?
Gonzalo: Yo creo que nos ha sorprendido porque al final, aunque es cierto que la banda ya tenía un pequeño camino recorrido y el disco nos ha ayudado a seguir poniendo ladrillos, lo sacas un poco con el vértigo y la incertidumbre de ¿qué va a pasar? ¿Va a gustar? ¿Gustará más esto? Vas pensando que hay una canción que es increíble, le va a encantar a la gente y luego a lo mejor crea cero impresión o muy poca y otras al revés.
Es como que tú tienes una idea y luego la vida te lleva por otro camino. Entonces, el hecho de haber tenido una acogida buena, aunque era algo que esperábamos en cierto modo, en el sentido de ‘ojalá ocurra’, sí que ha sido un poco sorprendente y nos ayuda y anima a seguir jugando.
No sé si vais a seguir por la misma línea en este nuevo disco.
Germán: No es un disco que siga exactamente la misma línea del anterior y es algo que tampoco eliges.
Al final te apetece hacer ciertas cosas o hablar de ciertos temas que la cabeza te pide, no tienes nada más allá de eso. Creo que en ese sentido evoluciona un poco y no es tan continuista como otros discos que podrían hacer la misma fórmula, por así decirlo. Y no hemos hecho eso, creo que es un disco más de banda, más coral y sí, un poco el disco que nos apetecía hacer.
Haréis La Riviera en enero de 2027, ¿salto natural?
Gonzalo: Es el salto natural y que estábamos buscando un poco. Llenamos la But, lo cual de nuevo, aunque era algo por lo que estábamos currando, también nos sorprendió un poco. Sentir que tienes el alcance suficiente como para que hayas personas cantando tus canciones en una sala. Estamos ahora en el mismo lugar, pero con una sala más grande, pero quedan meses y da vértigo.
Muchos artistas parten de menos miles de euros tras grabar y comenzar una gira.
Germán: Sí, depende un poco también de si vas a caché o vas por tu cuenta. Hay mil fórmulas, depende de qué gastos metas en esa ecuación.
Si hablamos de la grabación, todo el proceso y tal, que es el trabajo que estás presentando en ese bolo, pues obviamente negativo para abajo. Y con la perspectiva de ir tratando de recuperar poco a poco.
Jesús: Si vas solo al bolo, también depende del show que quieras dar, porque hay bolos que al final vas a invertir mucho más y otros que no. Por ejemplo, en La Riviera, pues obviamente seguirán más gastos, seguramente.
Pero bueno, al final el tipo de show donde sea, cómo viajes, también influye bastante en los gastos.
Hay urgencia de colgar sold outs por parte de muchas bandas.
Germán: Creo que al final es un reflejo de lo que pasa en todos los ámbitos, no solamente en la música, en los restaurantes que tienes que reservar con meses de antelación, en las tiendas de ropa.
Todo el rato cosas, experiencias, acabas con la cabeza volada. Y la música se ha subido a ese carro y el Movistar Arena o los siete Metropolitanos de tal. Al final es un poco lo que se lleva ahora, y el mundo más indie, más alternativo, que es el que trabajamos nosotros, parece que se está subiendo un poco a su escala.
Hablando de la casita de Bad Bunny, parece que ya no solo basta con la música.
Marina: Sí, está todo el mundo como estimulado por todos lados, un poco en colación con lo que decía Germán. Es verdad que parece que un concierto ya no es suficiente ir a ver a tu artista y tal, sino que tiene que haber 87.000 estímulos, ya sea megaproducciones de luces, fuegos artificiales, bailarines, hinchables gigantes.
Hay que preguntarse si la gente ha pedido esa exigencia o porque se la habíamos dado ahora la exige. La idea de la casa de Bad Bunny no deja de ser como el reservado de la discoteca donde te llevan la botella con bengalas. Al final es un poco una forma ‘fancy’ diferente de hacerlo.
Jesús: Yo lo que creo es que conforme la dimensión crece y crece, hasta el ritmo, por ejemplo, de Bad Bunny, que es absolutamente enorme y ya tienes la posibilidad de montar una movida loquísima, pues ya puedes entrar a considerarlo o no. Pero hay muchas bandas que a lo mejor nacen de otra forma y, cuando alcanzan cierta dimensión, empiezan a añadir cosas a la experiencia. Si un artista hace eso y, de repente hace un concierto sin nada, él solo, es cuando realmente ves si tiene ese mensaje y conecta realmente con la gente.
Y hemos visto ejemplos en Coachella hace poco de que se ha hecho eso, artistas muy grandes que de repente han hecho un concierto sin nada más que él, solo en el escenario. Y ahí, por ejemplo, se puede ver un ejemplo concreto en el que el artista conecta con muchísima gente, que ha sido un fenómeno tochísimo ese concierto en concreto, prácticamente sin nada como Justin Bieber.
Los discos, ¿creéis que se escuchan o se oyen?
Marina: Fíjate que creo que hay que darle un punto favor a la vuelta al vinilo porque creo que ha ayudado un poco a que la gente vuelva a escuchar discos.
Se ha puesto de moda ponerlo en tu tocadiscos, dejarlo sonar en el salón, entonces es esa idealización que se ha creado de gente que quizá no tiene por qué ser muy melómana, yo creo que ha ayudado un poco a que se sienten a escuchar discos de principio a fin.
¿Contentos con el feedback del oyente estos días?
Germán: Con este primer single es una locura. A la gente le ha volado bastante la cabeza. Había mucho comentario, gente que pensaba que la había, gente que no entendía nada.
Pero es increíble porque la canción al final es un poco una mofa a buenas de toda la gente que está obsesionada con ser la mejor versión de sí mismo, y ha habido gente que está metido en eso, que se ha subido a la cinta en el gimnasio con la canción de fondo, ¿sabes? O sea, como que ya has pasado el multiverso, ha sido increíble.
A Pepe Viyuela, ¿le gustó?
Germán: Si no le hubiera gustado, entiendo que no hubiera participado. Un mensaje breve pero un mensaje que le había gustado mucho.
Es una persona que vive un poco ajena al mundo internet y tal y como que al tío le gustó mucho el que nos acercáramos a él. Es súper humilde, es súper buena persona, trabaja increíble, o sea que todo fue muy guay y le moló el proyecto. También el equipo que se formó para el vídeo, contamos con Juan Albarracín, que es el director y es un amigo de Jesús y con mucha gente detrás de las cámaras que nos ha ayudado a ponerlo todo.
Y las redes sociales, ¿qué son para vosotros?
Marina: A ver, estamos dando más caña ahora con las chicas de Muchomorro. Hemos empezado a trabajar con creativas, Irene y Gisela, y la verdad que con ellas muy a gusto porque al final, por su trabajo, están al tanto de todo lo que va ocurriendo en internet y nosotros quizá hay cosas que se nos escapan, entonces como que consiguen con nuestro lenguaje poder sumarnos a cosas que la gente en internet puede interesar. Estamos intentando usarlas como exposición que es al final para lo que estamos haciendo.
Se critica mucho esta «moda» de gente que va a hablar a un concierto, ¿os ha pasado como artista y como público?
Germán: A ver, tiene que haber un equilibrio. De sentirte libre de comentar algo del bolo, a lo mejor algo ajeno al concierto pero sobre todo que no se pierda la sensación de que un directo es un diálogo. Estás comunicando algo y si la gente no te escucha se pierde y cuando nos ha pasado tocando es la sensación de que, volviendo a lo que decías antes, de pelearte un poco por la atención de la gente es un poco ¿qué hago? ¿Un salto mortal? ¿Cómo puedo hacer que me presten atención? Porque al final es como requerir la atención de la gente sí, pero es como frustrante en ese sentido.
Jesús: Tampoco es que haya sido nunca ningún drama cuando nos ha pasado pero desde luego si lo comparas con cuando tienes un público atento que está entregado, es desagradable. Y lo otro que has dicho antes, la gente que está en el público que sí que está atendiendo, porque al final te lo puedes tomar como un ensayo con gente y ya está, pero luego está la gente que ha ido realmente a la que le mola y que quiere disfrutarlo, es una bajón para esas personas, sobre todo porque si tienes a la mitad del público hablando, al final no se va a trasladar al show que tenemos nosotros,
Camellos, Shego, Cora Yako, vosotros, hay una buena ristra de buenas bandas jóvenes.
Marina: Sí, nos encanta pertenecer a toda esta ola de bandas tan chulas y que aportan cosas tan distintas porque es verdad que hay voces muy diferentes ahora mismo y gente mágica.
Cerramos con una banda o artista que os guste últimamente.
Pues un grupo que acaba de nacer, Poster Boy, creo que han sacado solo un single «Rodeo»; que me ha gustado un montón, con las dos integrantes de lo que fue el grupo Trashi.









