Con su debut «La virtud del Alba», el grupo gaditano Denisdenis se ha dejado notar y de qué manera. La banda ha pasado de tocar para pocas personas a colgar sold outs con cientos delante. Un trabajo que transforma esa emoción en música para una banda con gusto y mucha proyección.
De la mano de su Danis Vélez (voz, guitarra) y Ramón Sánchez (guitarra) conocemos mejor lo que les lleva hasta aquí siendo los nuevos invitados de nuestro espacio #Emergentes.
Con el disco en la calle desde hace unas semanas y con sinceridad ¿qué tal la acogida?
No tenemos palabras. En números de venta hemos agotado, en un mes, la primera edición del vinilo, unas 500 copias. Estamos cerca del millón de escuchas en Spotify y cada día nos llegan mensajes de personas que nos dicen que es su disco del año o que las canciones del mismo les ha ayudado en diferentes momentos en sus días. No podemos estar más orgullosos y satisfechos. Tan emocionados que ya está Denis escribiendo nuevas canciones para la banda y estamos maqueteando algunas nuevas.
Una virtud en una banda y una virtud en una persona.
No tener un ego desmedido para poder trabajar como equipo. Claro está, más allá del justo, para subirte al escenario y saber que estás haciendo bien tu trabajo y que merece la pena que estés ahí arriba.
Una virtud en una persona es reconocer los errores y pedir perdón. Se pierden muchas oportunidades en el camino por actuar con rabia y no analizar las cosas y hablar con el corazón.
¿Cómo ha sido el camino hasta debutar con este disco?
Las primeras canciones fueron grabadas por Denis con su home studio principiante durante el confinamiento, con un portátil y con instrumentos rudimentarios. ¡Es increíble que suenen hoy en día tan bien! Pensamos que sentaban las bases de lo que era la propuesta musical del proyecto cuando nos lo presentó y se convirtió en lo que es ahora Denisdenis. Es evidente que faltaba el elemento de banda. Ahora DenisDenis, es un grupo de Pop/Rock que se conoce y que está deseando mostrar, realmente por primera vez, su propuesta musical. Creo que no nos ha ido nada mal y la verdad que ha sido un año increíble. Ya con los primeros singles comenzamos a darnos cuenta que estábamos frente a unas canciones que estaban calando en la gente.
Hacer ‘Sold out’ en muchas salas en nuestra primera gira nacional y el paso por los festivales como el Sonorama en la Plaza del Trigo, el Sonorama Ibiza, El Lavanda Fest, el Mutua Madrid Open, el Bahía Sound, No sin Música… todos ellos sin tener un LP en el mercado… una experiencia increíble. Nuestra intención es sentar las bases del proyecto y hacer carrera. Este año 2026 continuaremos la senda de salas y hemos tenido la suerte de cerrar muchos festivales de verano. Estamos muy ilusionados.
Hay cierta oscuridad y emoción en vuestra música, ¿teníais claro por dónde querías sonar en vuestro debut?
Por supuesto. Es un disco que sigue una línea de tránsito desde el comienzo: Con «Baile de almas» abrimos, que es el motivo principal, la música, los directos y el contacto con la gente. Conforme vas avanzando te encuentras con canciones como ‘No voy a parar’ que es a nuestro parecer, la más indie y movida del disco. Es una canción de motivación total “no voy a parar hasta que sepas bailar, no voy a ceder has que hoy sea ayer” y la que da título al álbum, que pensamos es la más poética del disco, donde quisimos jugar con los elementos del rock de los 70. Luego nos vamos a la parte de las dudas y la oscuridad: ‘El Tiempo del suspiro’ y ‘Las Humedades’, para que aparezca la elipsis del disco, que es ‘Gran Cielo’ y todo se abre. Disipando las dudas aparece ‘Sin Miedo’ y ‘Eres Real’. Queríamos un cierre a lo Coldplay, con un solo y unos platos abiertos, que dejara abierta una puerta o una salida. En resumidas cuentas es un disco positivo, directo y con canciones más rockeras y otras más pop.
Contáis con Embusteros en “No voy a parar”, ¿vinieron más artistas a la cabeza o fue fácil pensar en ellos?
Fue un privilegio poder contar con Jose para la canción. Claro que nos vinieron más artistas pero para un futuro cercano. No descartamos posible futura colaboración en los próximos trabajos.
Un álbum que llega a final de año, ¿qué es lo que esperáis de 2026?
Seguir manteniendo la ilusión y sobre todo, poder seguir el ritmo del trabajo de los últimos años, que han sido muy arduos y muy bonitos. Sabemos que tenemos que seguir con el pie pisando el acelerador y no parar de creer. Hemos quemado las naves y vemos la orilla cada vez que se nos escribe diciéndonos que han disfrutado en nuestros shows o que nuestras canciones emocionan. Si seguimos esta senda sabemos que tendremos un futuro pleno. Estamos deseosos de anunciar todo lo que tenemos de cara a 2026 y nos encantaría, cuando pasen muchos años, que se nos recordara como una de las bandas que surgieron en la década de 2020 y formar parte de las ecuaciones musicales de las personas cuando hablen de la movida actual en unos años. Nada nos haría más ilusión que saber, que hemos dejado huella en el corazón de las personas.
Internet democratizó la música pero poder llegar a todo el mundo ¿también complica el ser escuchado?
Lo hablamos mucho y lo estamos viviendo ya que somos una banda independiente. La lucha es constante, de un “todos los días”. Los retos a los que nos enfrentamos son tan numerosos que daría para una entrevista o un podcast completo. Muchas bandas nos preguntan que cómo lo hacemos. No sabemos ni por dónde empezar, pero habría que remontarnos a las bases: ¿Qué quieres conseguir con tu proyecto? ¿A que estás dispuesto a sacrificar por dar a conocer tu música?
Tienes que creer fervientemente que lo que haces merece un espacio en el englobado de la música nacional. Estar dispuestos a tomar riesgos y, por supuesto, a coger la furgoneta y, con una organización previa exhaustiva, embarcarte a lo que siempre hemos soñado, que es a fin de cuentas dar conciertos y vivir esta maravillosa experiencia. No vamos a negar que la situación es muy difícil y que nos sentimos unos privilegiados.
¿Qué suponen las redes para una banda que debuta?
Pues buena parte de su aceptación y motor para que continúen haciendo música. Que se nos escuche con tanta demanda y con un scrooling tan exagerado es para estar agradecidos cada día. Quienes lo viven con nosotros y están presentes en este crecimiento lo saben. Intentamos cuidar a todas las personas que nos apoyan. El público es y siempre será, la mayor de nuestras suertes y las redes, guste o no, hay que llevarlas al día. El músico del siglo XXI es diferente al de hace veinte años y se nos requiere mucha más preparación en otros campos que no tienen mucho que ver con la música. Nosotros hemos crecido así y ya entender la música “como era antes” sin haberla vivido es imposible. Igual que sacar el disco después los singles. Hoy en día es algo impensable, para nosotros también lo es. Lo que está claro es que reportaba al grupo más tranquilidad de composición y no estar todo el día activos fijándose en números, que al final la música es mucho más que entrar en una lista.
¿Qué referencias musicales hay tras Denisdenis?
Nosotros somos fans del rock/pop de las islas británicas. Cada uno tiene sus influencias pero sabemos bien hacia dónde tirar en DenisDenis. Nosotros trabajamos siempre en base a los 4 instrumentos principales: batería, bajo, guitarras eléctricas y acústicas y voz. Nos gusta mucho el delay y las reverbs altitas en muchas partes de las canciones; lo que nos deja un espacio muy pequeñito para introducir otros elementos. Si lo hacemos, suelen ser sintetizadores y a modo de colchón/sustento para el tema, que aporte esa atmósfera, si es que, como decimos, esa canción lo necesitara, como es el caso de algunas canciones de nuestro primer LP, como “No voy a parar” o “Las Humedades”. Luego hemos introducido violín en dos de ellas, “El Tiempo del Suspiro” y “Eres Real”.
Para nosotros cada canción es un mundo en sí misma y si la escuchas, te dirá lo que necesita. Más directamente sobre bandas, te podemos decir que U2, The Cure, Pearl Jam, Future Islands, Fontaines D.C, Héroes del Silencio, Coldplay… suelen estar en nuestros pensamientos, entre muchos otros.
Hemos pedido a Robe, un músico prácticamente universal para muchos, ¿os marcó su música en algún momento?
Tanto Ramón como Denis comenzamos a tocar la guitarra con muchas de las canciones de Extremoduro. Sí que es verdad que no es un Rock que nos haya influenciado a la hora de escribir nuestra música, pero el mérito que tienen en la historia de la música de este país, sumado a las letras de Robe, hacen que sea un grupo eterno y probablemente top 5 de este país.
Viniendo de Cádiz, ¿cómo es la escena musical allí?
No hay escena, al menos de nuestro género. Es muy complicado hacerse hueco en un lugar donde hay tantísimo arte y los esfuerzos son para otros géneros. Bendito problema para nuestra maravillosa ciudad, ¿no? Nosotros hemos tenido la suerte de poder rebasar esta problemática con mucho trabajo y esfuerzo y no podemos estar más contentos del apoyo que tenemos en nuestra ciudad. Para nosotros es importante también seguir haciéndonos fuertes y poder seguir la senda de conseguir “algo más” aquí. Si lo hicimos nosotros, cualquier banda puede hacerlo, y eso es lo que siempre solemos decir a los chicos que nos preguntan que están haciendo grupos en nuestra zona.
¿Cuál diríais que es la banda sonora de vuestra vida?
Cualquier disco de Héroes del Silencio.
¿Sigue teniendo el disco la importancia que tenía aun en tiempos de singles?
No, aunque sí que es verdad que el englobe del disco ha vuelto a tomar predominancia con el auge de las ventas de vinilos. Vamos a ver en qué depara todo esto. De igual forma, los discos no se van a perder, necesitan encuadrarse en un momento y se suelen grabar en una misma línea temporal, musical y de pensamiento.
En tiempos de consumo efímero ¿hay vértigo a la hora de lanzar un disco y que puedan quedar canciones sin escuchar?
No. Lo solventamos sacando cuantos más singles posibles, igual que hacen los artistas que venden más discos. Además, el público escucha los discos completos y luego nos demandan en directo canciones que no han salido como single. Lo que quiere decir que aunque cambie la industria el público sigue fiel a la idea de un concepto más grande que el de una canción.








