El grupo Despistaos vuelve con «Un millón de madrugadas», un disco en el que recuperan su espíritu más rockero, esencia que siempre han mantenido a lo largo ya de una amplia discografía.
Más de veinte años de diversión, amistad y buen hacer con el que han conseguido un público de lo más diverso, al que se ha sumado en los últimos años un buen puñado de gente muy joven, esos que han llegado tras un parón una década para comenzar otra que complementan una vida musical de la que viven desde entonces, algo que pocas formaciones pueden decir en este país 23 años después.
Mantienen la ilusión y se muestran contentos, tantos como entre risas nuevamente compartidas, esta vez en la habitación de un hotel antes de su actuación en la inauguración de las terrazas del lago del Westsfield Parquesur, de tarde y no de madrugada para dar la bienvenida a la primavera.
¿Qué tal feedback habéis recibido con «Un millón de madrugadas»?
Dani: Está siendo bastante bueno. Lo que pretendíamos con este disco lo teníamos muy claro desde el principio, que era hacer un álbum que sonara más rock.
Hicimos unas cuantas canciones en el 20 aniversario, regrabando canciones antiguas de Despistaos y nos gustó mucho cómo sonaban, porque hicimos un sonido mucho más crudo, mucho menos sobreproducido, digamos. Y en este disco teníamos esa premisa, que sonara a nosotros tocando y poco más. Y lo planteamos así, empezamos a hacer canciones, empezamos a trabajarlas entre todos, que es algo que nunca habíamos hecho.
Siempre componíamos Krespo y yo por separado, y en esta ocasión, aunque hemos compuesto nosotros dos, luego nos juntábamos con el resto de la banda y aportaban todas cosas.
Sin duda es un disco más rockero, más mirando a los inicios.
Krespo: Es que yo creo que son como olas al final. Hemos tenido un momento en el que los dos últimos discos que hicimos eran discos con una producción muy elaborada.
Realmente hay canciones en esos trabajos que si se grabaran con esta filosofía podrían sonar muy rockeras también. Pero están grabadas, pues eso, con mucha intención, con un montón de instrumentos, con cajas de ritmos, con sintetizadores, más producido. Un montón de cosas encima que hacen que al final todo se diluya un poco y no tenga esa fuerza.
A ver, el rock lo hemos llevado siempre dentro. O sea, entodos los discos siempre hay dos o tres canciones rockeras. La verdad es que en algunas quizás la guitarra no estaba a la altura que tenía que estar o el sonido, ¿no? Porque al final la batería y la guitarra yo creo que es lo que define un grupo de rock. Y cuando están tan secuenciadas, escondidas, con muchas capas de otros instrumentos encima no son tan protagonistas.
El espíritu de las canciones de Despistaos es así, es siempre parecido, lo único es la manera de vestirlas. En este disco dijimos que queríamos hacer más rock también porque al final son nuestras raíces y en directo tocamos así.
Y en este, quitando un par de canciones que sí que tienen a lo mejor un teclado un poco más importante, el resto es como muy básico, nosotros tocando y ya está.
Con una carrera tan dilatada, ¿se siguen teniendo las mismas ilusiones a la hora de componer y de sacar un lanzamiento?
Krespo: La ilusión es la misma, lo que no es lo mismo son las ideas. La ilusión siempre que vamos a hacer una canción nueva es de intentar estar a la altura, lógicamente.
Dani: La idea con este disco era sacar singles y hacer una especie de EP cuando lleváramos 6 o 7 canciones y cerrarlo ahí. Y cuando estábamos a mitad de ese proceso decidimos que preferíamos hacer un disco. Y de hecho grabamos unas cuantas canciones más para completar el trabajo completo.
Pero nació como eso, como canciones sueltas. Pero paradójicamente yo creo que, aunque es el único disco que hemos grabado con conciencia de hacer canciones sueltas y no hacer un disco como tal, es casi más conceptual
Lázaro: Al final ha convertido en un disco realmente. No queríamos hacerlo, pero todas las canciones han tenido una coherencia, es como más conceptual. Es un disco que tiene un tema que va dando vueltas muy alrededor de lo mismo casi siempre. Y no está pensado para que sea así, pero al final ha salido.
¿Ha vivido Despistaos más de noche que de día?
Krespo: Sí en los primeros años. Y es verdad que de noche no nos acostábamos. Ahora nos vamos pronto a la cama. Yo hace que no veo amanecer mucho tiempo. Bueno, no hace a lo mejor ni cuatro meses.
Y amanecer ya es algo muy duro cuando tienes más años y eres padre…
Dani: La historia es que hay una frase en el disco que dice un millón de madrugadas. Y en el disco, de hecho, en la canción en la que lo dice, en el momento en que lo dice, es como un momento muy dramático y muy chungo. La frase nos gustaba, nos gustaba el concepto de un millón de madrugadas.
Y realmente, nos define bastante bien sacándolo de ese contexto. Porque al final es normal, dedicándonos a lo que nos dedicamos. Hemos pasado vivido más madrugadas y conocemos muchos sitios solamente de noche.
Hemos estado en ciudades que conocemos de noche. Y hemos estado muchas noches y muy pocos días.
¿Es complicado que una canción de los últimos tiempos cale y tenga tanto recorrido como los hits de los inicios?
Krespo: Es complicado, pero tenemos la suerte de que ha habido temas que están teniendo recorrido como «Mi accidente preferido», por ejemplo, es un tema que se ha quedado ahí ya.
Es un tema relativamente nuevo. Y está ahí, y en los conciertos alucinas cómo lo canta la gente, está en un sitio privilegiado del repertorio.
Y de este último disco está «Nunca la Primera», que también es una canción que desde el principio empezó a despuntar. No te explicas por qué, ¿sabes? Por el estribillo, por la parte que suena raro. Y es una canción ahora mismo que también la tenemos en una parte del repertorio que todo el mundo canta en conciertos nuestros, en conciertos gratuitos, en conciertos de festivales… Todo el mundo se la sabe.
Álex, fuiste el último en incorporare a la banda, ¿qué tal fue la transición?
Álex: Pues a ver, ha sido muy guay, pero también porque yo les conocía, yo he trabajado con ellos muchísimo tiempo, y bueno, de hecho, cuando ya se separó Despistaos, ya estuve tocando con Dani, también con Krespo, y antes de formar parte de Despistaos, pues ya eran mis amigos, entonces el proceso de adaptación, por así decirlo, ha sido súper sencillo, no ha existido proceso de adaptación.
Para mí, personalmente, pues ha sido idílico, por así decirlo, porque yo ahora mismo, por ejemplo, a nivel personal, tengo una familia muy amplia, tengo tres hijos, y bueno, gracias a ellos pues he conseguido que mi trabajo sea estar con ellos, entonces pues es maravilloso, es disfrutar de la música, disfrutar de mis amigos y que esto sea un trabajo.
Krespo: Y voy a hacer un apunte, y es que gracias a estar con nosotros pues no tienen más hijos. Le viene bien también (risas).
Hay una excesiva urgencia de las bandas de mirar a Movistar Arena y vender «sold outs».
Dani: A nosotros, de hecho, nos propusieron hace un tiempo hacer el Movistar Arena y dijimos que no. Dijimos que preferíamos hacer algo un poco más pequeño. Cuando tocamos en Madrid hacemos La Riviera, entonces pasar de La Riviera a Movistar Arena no lo veíamos lógico, me parece que se pueden hacer pasos intermedios y que tenga más sentido llegar ahí.
Krespo: Saltamos al Palacio de Vistalegre y metimos 5.000 personas y anunciamos el sold out porque nosotros contratamos Vistalegre para 5.000 personas. El precio que nos dieron es una auténtica ruina, todo en las ‘arenas’ es perder pasta realmente.
Aunque lo llenes, es muy complicado, tienes que llenarlo entero para poder recuperar. Anunciar también el sold out fue porque era lo que habíamos contratado. Y nuestra meta que nos habíamos puesto era meter 5.000 personas.
Dani: A mí lo que me parece no extraño, que es nuevo, es que hay grupos que salen y a los dos años están haciendo un Movistar Arena o siete Rivieras, es alucinante. Es como un amplificador de algo que dices, joder, ¿qué está pasando? Yo tengo la sensación de que para llegar a hacer un Vistalegre con 5.000 personas, han pasado 23 años.
Hemos estado 23 años trabajando, currando, y para nosotros fue un súper logro. Nos sentimos súper llenos de hacer eso, después de 23 años trabajando para eso. Entonces, cuando veo a gente que de repente con el primer o segundo disco hacen un Movistar Arena, que ojo, me alegro mucho por ellos, siempre pienso ¿y qué van a hacer después? ¿Qué te queda, no?
Tengo la sensación de que se saltan muchos pasos. Hay muchos pasos muy bonitos para llegar ahí, y que hoy en día hay mucha gente que se los está saltando todos y llegan directamente allí.
Yo tengo la duda todavía de cuánto dura eso. Nosotros llevamos 23 años en esto viviendo de la música, y conozco a muy poquitos grupos que lleven 22 años viviendo de la música.
Hay cierto elitismo en la música según lo que puedes pagar.
Lázaro: Sí, de repente hay FOMO de llenar 15 Rivieras, de no sé qué, es como ese pico, la gente se contagia, pago lo que sea. Tengo Netflix, te lo subo. Si lo quieres en 4K, te lo subo más, y así con todo. El entretenimiento se ha convertido como en diferentes rangos según tu capacidad económica, ahí te quieren cobrar lo que te quieran cobrar y pues cada uno paga lo que puede y ya está. Y en los conciertos estos grandes es un poco heavy ya.
El tema «La última cena» me recuerda mucho a Robe.
Dani: Sí, nosotros, de hecho, llevamos toda la vida haciendo canciones que pueden recordar a Extremoduro, que al final lo hemos mamado y es normal. Pero no teníamos ninguna que fuera de esa última época de Extremoduro o de lo último de Robe.
Y dio la casualidad de que cuando yo estaba componiendo canciones para este disco venía de escuchar mucho el último disco de Robe, de recuperar ‘La ley innata’ y otros discos. Y sí que es verdad que del principio me recordaba un poquito a Robe.
Krespo: Yo me acuerdo cuando trajo la canción de hecho dije, joder, la primera parte es igual que ‘Si te vas’, ¿no? Se parece mogollón.
Terminamos la canción y luego en la segunda estrofa, cuando la trajo al día siguiente, metió la parte de ‘Nosotros en la hoguera’ como un poco homenaje.
¿Os arrepentís de algo que hayáis hecho o al revés?
Krespo: Pues mira, nos han preguntado también esta mañana por ello y no, la verdad es que no. Porque es que si estamos 23 años después haciendo una entrevista antes de un concierto y viviendo de esto como decía Dani, ¿de qué nos vamos a arrepentir? Mejor no nos ha podido salir, realmente.
Creo que al final hemos cometido muchos errores en nuestra carrera y que esos errores nos han traído a donde estamos ahora, tanto los errores como los aciertos.
Dani: Yo no me arrepiento de nada, alguna vez me han preguntado incluso de qué le dirías a Dani de hace 20 años si pudieras darle un consejo. Yo le diría, búscate la vida, ¡disfrútalo! Hemos tenido momentos muy buenos, momentos peores y todo ha ido llevando las cosas a su sitio y tenemos la suerte de que nos ha ido bien al final.
¿Os reconocen por la calle o se puede salir tranquilo ?
Lázaro: Totalmente. Dani igual menos desde que se puso el pelo rosa, le queda mucho mejor. Tenemos suerte hasta para eso. Yo, de hecho, me gustaría que me pararan más por la calle.
Álex: Yo sí que tengo problemas porque a mí me para todo el mundo en mi pueblo. Somos 120 y todo el mundo me para en las fiestas, y se lleva un poco mal, la verdad.
Dani: Yo antes no llevaba el pelo rosa y no me paraban y ahora sí me paran, porque ven un pelo rosa y dicen joder, son despistados. Ya estuvimos en Londres y me pararon cuatro veces para hacerme fotos varios españoles.
Krespo: Nosotros nos hemos librado un poco de eso sobre todo en la época que es cuando todo el mundo parece que quiere una foto.
¿Qué supuso la muerte de Robe como compositores?
Dani: Creo que ha marcado a todos los compositores, da igual qué tipo de música haga. Yo creo que lo puse en redes cuando pasó. Creo que es el artista que más ha influido a otros artistas, a otros compositores en España, pero con mucha diferencia.
No hay nadie que haya influido tanto a gente de estilos muy diferentes unos de otros. Ha estado presente en la forma de hacer canciones en España desde que apareció. Creo que ha marcado completamente.
Y para mí es la primera vez que muere alguien famoso y me afecta. Yo pasé un día de mierda y estábamos con la lagrimita a punto de salir todo el rato… Cada vez que escuchabas algo, y a mí no me había pasado nunca con ningún músico. Grabé una versión de «Puntos suspensivos» para subirla a las redes y me costó grabar la canción porque me ponía a llorar.
No podía. Y nosotros hemos conocido a Robe muy poco. Le conocimos cuando grabamos nuestro tercer disco que lo grabamos con Uoho y él venía al estudio de vez en cuando, pasaba por allí y tuvimos la suerte de compartir con él unos cuantos ratitos.
Krespo: De hecho, tienes que fijarte en lo importante que era. Yo recuerdo que Uoho nos dijo cuando terminábamos cada canción o la jornada de grabación a ver si venía Robe y me daba el visto bueno. Sabes que si escuchaba Robe la canción y él daba el visto bueno es que la canción estaba terminada.
¿De qué os sirvió el break de Despistaos?
Dani: Nos vino bien, yo estaba muy desilusionado en aquella época. Para mí, Despistaos era como mi vida entera. Llevaba diez años de mi vida invertidos en el grupo a muerte. Y en los últimos tiempos se había enfriado todo un poco y sentía como que ya no me hacía ilusión. Me daba mucha pena que esto, que era algo tan bonito, no lo estuviera disfrutando.
Y yo me acuerdo de ir a conciertos y estar aquí durante el concierto pensando en otra cosa. Y encima me jodía más porque al acabar el concierto venía gente y decía, «wow, tío, lo has dado todo» y tener la sensación de no pensar ni en el concierto, estaba pensando en otra cosa. Y me dolía mucho, me afectó.
En ese momento era como, mira, yo quiero parar esto, que se acabe, me parece muy feo lo que estoy viviendo. Fue un momento muy triste para mí. Y cuando paramos hicimos otras cosas, hice un proyecto solitario con muchísima ilusión que no funcionó, pero yo tenía muchísima ilusión puesta ahí. Y era súper feliz haciendo lo que hacía. Y la historia fue cuando por fin dimos el paso de vamos a volver.
Krespo: Recuperamos la ilusión. Nos fue viniendo, porque al principio dijimos de hacer conciertos a ver qué pasa y de repente fue como que empezó la cosa a crecer.
Vimos que había gente esperándonos, eso te hace mucha ilusión, ¿no? Que después de haber parado tres años haya gente todavía que está deseando verte. Nos hicieron sentir queridos.
Y al final volvimos a recuperar la ilusión. Y yo creo que tenemos más ilusión ahora de la que hemos tenido nunca en nuestra vida.
¿Hubo miedos o dudas en esa vuelta?
Dani: No tuvimos miedo porque volvimos sin expectativa ninguna. Volvimos con nuestra idea de hacer 4, 5 o 6 conciertos. Y que la gente que tuviera ganas de verlo.
La historia fue que nosotros anunciamos que volvíamos, hicimos una cuenta de Instagram porque no teníamos Instagram. Pusimos una foto en sombra y que volvíamos próximamente y empezaron a llamar por teléfono.
Dani: Hicimos la Penélope en Madrid dos noches, salió el SanSan y fue como todo de golpe, cuando nosotros pensábamos hacer unos conciertitos y ya está. Y nos quedamos alucinados con la gente tan joven que había. Y luego la pasada del Arenal Sound en el que tú estabas, esa anécdota la hemos contado muchísimas veces hablando de ti, recuerdo que había poca gente antes de empezar y nos dijiste «no os preocupéis porque ayer estaba parecido». Y de pronto empezaron a venir miles de personas corriendo al escenario. Sinceramente, creo que ese día nos cambió la vida, el día que cambió la historia del grupo. Fue increíble.








