KAISER CHIEFS

KAISER CHIEFS 

05/02/2020

La Riviera, Madrid

Poco después de actuar en el DCODE el pasado mes de septiembre y, cómo era lógico, se anunciaba gira de KAISER CHIEFS por España. Dos fechas, Madrid y Barcelona dignas de agradecer, dado que la banda británica actuó a eso de las 2 de la madrugada en el festival madrileño, haciendo que o muchos se lo perdieran o los que los vimos, lleváramos un trote en las piernas de un largo día que hacía pidiéramos volver a verles en otras condiciones. Nuestros deseos se cumplían y ayer en La Riviera de Madrid los de Leeds se presentaban en su tour de salas con «Duck», su última obra bajo el brazo.

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Aunque de gran éxito nunca han sido debidamente aplaudidos por la prensa. Independientemente de ello, sólidos aunque con vaivenes en disco, el rollo dance de su anterior obra parece ya algo olvidada. Ahora, la banda ha querido tirar de aires veraniegos en sus canciones, synthpop y northern soul buscando el baile y la esencia libre pero de guitarras.

Sabido es que suelen funcionar en directo, y eso venían dispuestos a hacer, tanto para los que les habían visto ya como los que no. Los ingleses querían hacernos bailar y disfrutar de una noche de miércoles que arrancaba con»People know how to love one another», una de sus mejores canciones de «Duck». El sonido de la banda se muestra sólido en sus nuevos temas, y resultones en «Coming home» y «Golden oldies» pero en realidad y visto el ambiente, su público solo elevaba el grito en sus viejos clásicos “Everyday i love you less and less”, “Na na na na naa” y, especialmente, en “Ruby” locura conocida para quienes ya les han visto alguna vez. En el resto, notábamos cierta distancia entre público y banda.

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A pesar de la energía que derrochaba Rick Wilson, teníamos una rara sensación de desconexión por momentos, aunque las reminiscencias en su sonido de grupos como Stooges y Clash con todo lo que conlleva podría indicar lo contrario. Un grupo que funciona y que gusta, con un repertorio que brilla en “Never miss a beat” y “I predict a riot” pero al que le sobraban temas recientes, introducir “Record collection” por muy buen feeling que desprenda casi al final de su actuación no era lo más acertado. Y más aún,teniendo en cuenta que, y hacía tiempo que no lo veía, tras hora y cuarto exactas, se despedían con flema inglesa, entre aplausos, sí, pero también muchas quejas a nuestro alrededor por lo escaso del repertorio.

Nos quedábamos sin duda con esa sensación, corta y con garra, pero regularmente manejada en su escaso set list y algo en la cabeza que decía algo así como “podía haber sido mejor”.

Texto: Miguel Rivera

Fotos: Arturo de Lucas

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