Otro año termina pero siempre nos quedarán las canciones. 2025 ha sido un buen año en lo musical, y en el apartado nacional hay bandas que han dado lo mejor de sí, algunas de ellas como Rufus T. Firefly o Sidecars marcando el camino del éxito en el que no cabe eso de hacer un disco normal.
Son muchos los artistas que nos han regalado momentos increíbles a base de canciones que ya forman parte de la gran cosecha del 2025, esos discos y temas que formarán parte de nosotros de una u otra manera.
Guitarras, energía, emoción, tranquilidad y delicadeza nos han abrazado durante nuestras vivencias, esas por las que nos hemos dejado llevar mientras escuchábamos a uno u otro artista. Un año fértil musicalmente hablando y del que recogemos, de entre todos sus discos, diez grandes destacados del apartado musical nacional.
Grandes discos nacionales de 2025
Leiva «Gigante» ( Sony Music)
Lo ha vuelto a hacer. Leiva muestra su mejor versión en un disco que captura todo lo que engloba su música. Hay de todo para todos, con el cuidado habitual en sonido y composición. Es ya un clásico e icono de nuestra música y es que el madrileño se muestra «Gigante» en un disco que además de la curiosidad de contar con el fallecido Robe Iniesta en «Caída libre», nos regala una de las letras más emocionantes y cuidadas para hablar del problema de la depresión. Un disco para disfrutar de principio a fin, rico en matices y de una madurez compositiva inalcanzable para otros muchos artistas.
Repion «201» (Mushroom Pillow)
Repion, grupo de las hermanas Iñesta se posiciona como una de las grandes estrellas del año que nos deja, confirmando su estatus de gran banda. Con su nuevo legado «201», Teresa y Marina reafirman lo que veníamos viendo desde hace mucho, tanto en disco como en directo, que ambas conforman una de las grandes jóvenes formaciones del momento.
Este segundo legado refrenda lo hecho en su debut y mejora doblemente su propuesta, en sonido, en esencia, en letras y en profundidad. Canciones maravillosas, llenas de nostalgia, punch y una personalidad que ya quisieran muchos y muchas en estos tiempos de excesivos clones musicales.
Rufus T. Firefly «Todas las cosas buenas» (Lago Naranja Records)
La banda de Víctor Cabezuelo y Julia Martín Maestro, Rufus T. Firefly vuelve a dejar claro que no saben hacer un mal disco y, mejor aún, es que buscan ofrecer algo nuevo con cada lanzamiento musical.
«Todas las cosas buenas» intenta mirar de manera positiva a lo que nos rodea, con la formación de Aranjuez rompiendo nuevamente moldes para alejarse de su disco anterior y ofrecer otra nueva y notable versión musical, esa que mira al rock, a la psicodelia, a lo personal y a la magia de quien juega en una liga diferente, la que recorre su propio camino sin mirar por el retrovisor y alejado de cualquier circuito musical de modas y corrientes. Gracias.
Sidecars «Everest» (Warner Music)
Juancho y compañía vuelven a dar en el clavo con un álbum que recoge lo mejor de su esencia. Sidecars muestran un nivel compositivo superior, con canciones que miran de forma introspectiva, que hablan de vida y amor y que sube un peldaño como quien escala el «Everest» para ofrecer una mirada intensa, emocional y bonita en un álbum que es un disfrute, cálido, enérgico cuando quieren y, ante todo, elegante, santo y seña de la identidad de los madrileños.
La Maravillosa Orquesta del Alcohol «San Felices» (Universal Music)
La banda burgalesa La M.O.D.A., otro de los iconos musicales de estos tiempos, vuelve a refrendar en «San Felices» su personalidad sonora. Su estilo queda patente cuatro años después de su última obra, y lo hacen con la experiencia y el equipaje de mano detrás.
Trece canciones de construcción notable, donde el tiempo y la calma se sienten y se agradecen, un álbum cocinado a fuego lento, ese al que miramos mientras disfrutamos de unas canciones llenas de gusto con producción de un Carlos Raya que aporta ese toque tradicional, sin riesgos porque no hacen falta. Nada sobra, todo suena en su sitio y, en conjunto, nos ofrece un disco rico en matices y en instrumentos, como bien les conocemos. Y nos dejan tan «felices».
Bum Motion Club «Distracciones» (Altafonte)
Uno de los grandes regalos de la música alternativa nacional. Bum Motion Club se crecen, si es que podían hacerlo mejor que con su disco debut, en «Distracciones», curioso título para una banda que de distracción poca, porque están más centrados e iluminados que nunca.
Un álbum enérgico, bello, profundo y con un sonido que les diferencia en este mar musical en el que es fácil perderse, pero donde ellos son el faro ante la niebla. Combinan nostalgia del grunge noventero con tintes shoegaze que reivindicar por su riesgo musical transformado en completo acierto, y que le diferentes al resto.
Shego «No lo volveré a hacer» (Altafonte)
Es maravilloso contar con propuestas como la de Shego, donde la honestidad es símbolo de su propuesta. El desamor y el empoderamiento son protagonistas de un segundo álbum en el que se reafirman. Tienen temas muy pegadizos y ese sonido tan personal y adictivo que juega con sonoridades rock y punk pero a su vez con lo indie para un conjunto adictivo y catártico. Consolidan un estilo único, algo de agradecer en estos tiempos convulsos y repetitivos en lo musical.
Biela «Nuevas emociones» (Limbo Starr)
La prometedora banda madrileña Biela, que ya destacó con su primer álbum generacional «Un día más», vuelven a acertar en esta segunda obra «Nuevas emociones» que juega con el rock y emo, donde las relaciones son máximas protagonistas. Miedos, dudas, amor, desamor y mucha energía aderezada con producción de Santi García.
El trío ofrece una versión más potente llena de identidad donde la crudeza generacional brilla con mucha coherencia.
Quique González «1973» (Cultura Rock, Varsovia!! Records)
Melancolía y honestidad definen «1973», la vuelta a lo grande de Quique González, quien nos acaricia con su carismática voz en un trabajo hecho sin prisas en tiempos veloces.
Hay profundidad en su lírica donde la supervivencia y la pérdida tienen su protagonismo, con un sonido americano y texturas de otros tiempos, tiempos lentos en vidas fugaces, las que nos tocan vivir a toda velocidad, justo cuando un disco de Quique aparece cual oasis en el desierto donde refugiarnos, al menos, durante cerca de una hora.
Hamlet «Inmortal» (Maldito Records)
Una de las más aplaudidas y veteranas bandas del metal patrio. Hamlet sigue siendo un referente de la escena más contundente gracias a obras como «Inmortal», ese trabajo pulido, exigente, directo y abrasivo que mantiene su personalidad pero donde vuelven a demostrar que aun se puede aportar bajo un sonido propio con una producción siempre impecable.
La esencia de sus inicios, riffs incendiarios y sus melodías tan reconocibles junto a la contundencia y madurez de una banda comandada por la voz de un Molly que vuelve a jugar con lo duro y emocional, mezclando tonos limpios y desgarrados. No es casualidad que lleven décadas en lo más alto del género y sigan siendo un referente cual banda «Inmortal».





