ANABEL LEE

Anabel Lee solo han necesitado de dos discos para convertirse en una de las referencias del nuevo rock nacional. La formación formada por Víctor (voz), Perdi (bajo), Jordi (batería) y Aitor regresa con nuevo álbum «Ganamos perdiendo» (Vanana Records) con el que consolidan un sonido que se mueve entre el punk británico, new wave o el punk rock canalla cantado en castellano. El resultado es una obra más completa que les dota de una personalidad y una energía que atrapa. Volvemos a hablar con ellos.

Segunda obra de la banda donde uno puede asentar el sonido de un primer disco, o aprovechar el el momento para establecer ideas y el marco por donde tirar. ¿En qué os habéis quedado?

R: Estamos más próximos de la segunda línea, en este disco incluso podríamos decir que nuestras canciones favoritas son las que más se distancian de nuestros primeros trabajos. Esto no quiere decir que se nos haya ido la olla y hayamos cambiado, porque la banda sigue siendo la misma, pero tenemos cada vez más claro lo que queremos contar. ¿Madurez musical? Ni idea, se usa mucho esa frase cuando una banda saca un nuevo disco. Lo vemos más como una evolución, aclarar las ideas.

«Ganamos perdiendo» es un buen reflejo de la sociedad, ¿creéis que hay que perder algo para salir reforzado y ganar después?

R: Hay que aprender a valorar las cosas y no tomarnos tan en serio a nosotros mismos, hay mucho que aprender de la derrota. Se glorifica el éxito y nos volvemos locos buscando la excelencia personal, nos ponemos el listón tan alto que terminamos olvidando lo que realmente queremos hacer. Necesitamos más losers. El “loserismo” nos hará libres, y un poco más felices.

¿Es una lección que se refleja también en “Tus putas canciones”?

R: Totalmente. En «Tus putas canciones» hablamos de una época muy jodida para nosotros en la que perdimos el norte con expectativas imposibles. La letra es un ejercicio de honestidad para con nosotros mismos.

Con vuestro primer álbum marcasteis el camino de una banda que puede entrar en festivales indies, pero con una actitud más dura, ¿a qué público creéis que habéis conseguido llegar?

R: Hemos conseguido conectar con un publico punk, punk rock e incluso hardcore, personas de 40 años para arriba, que nos sorprende, pero no debería hacerlo si tenemos en cuenta nuestras referencias y lo que hemos mamado de pequeños. Cuando acaba un concierto y nos bajamos a hablar con la gente, con uno hablas de Iván Ferreiro, con otro del último disco de Avenged Sevenfold y con el otro del concierto de Madball en el Resu. Estas cosas nos vuelan la cabeza.

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Carlos Hernández se ha convertido en uno de los gurús sobre la mesa de sonido de muchas bandas nuevas actuales, con quien trabajáis también vosotros, ¿a qué se debe?

R: Es un tío con calle, que no se vende, fiel a su método. El tipo es un artesano de lo suyo y seguramente queden pocos en una escena cada vez más cerca del mainstream. Creo que cuando encuentras una persona así de especial tienes que aprovechar la ocasión porque son las personas que te hacen crecer de verdad. No es casualidad que el que conoce a Carlos, termina trabajando con él, aunque sea una vez. Te contagia su entusiasmo por la música y eso engancha.

Este nuevo álbum suena mejor, tiene una amalgama sonora variada pero homogénea a su vez, ¿teníais claro por dónde ibais a tirar cuando os sentasteis a trabajarlo?

R: En esta nueva etapa tenemos mucho más claro todo, desde el proceso de composición a lo que queremos contar, pero Anabel Lee explota el trabajo en equipo, interconectar nos hace mejores músicos. Hicimos la cebolla, 11 cebollas cada vez más grandes y ricas en capas, con la intención de arrancar capa a capa con la ayuda de Carlos Hernández, Pau Paredes y el feedback del equipo de Vanana Records, personas que comprenden el proyecto y con las que compartimos un gusto estético.

“Natural para Vogue” fue uno de los adelantos, ¿vivimos en una época de postureo ilimitado?

R: Por una vez vamos a responder desde la esperanza: no, las cosas están cambiando y la resistencia cada vez somos más. Creemos que la nueva chavalada está despertando a otro tipo de estímulos, y aunque estén tan perdidos como lo estábamos nosotros, vamos a construir un futuro más libre y menos rancio.

“Drama en el Sonorama”, todo un canto e historia en torno al festival. ¿Qué supone para vosotros Sonorama Ribera? Y La colaboración con Maren, para mí una de las artistas jóvenes con más talento por su característica voz, ¿qué os lleva a uniros?

R: Con el Sonorama, como usuarios, aprendimos que hay otra manera de hacer un festival de música, que se podía hacer desde el corazón. Tocar ahí, y encima en el Trigo, fue algo más que cumplir un sueño. Maren es uno de los mejores talentos en bruto de este país y queríamos que formara parte de esto. Para nosotros la música es esto, puentes en los extremos.

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Hablando un poco de amores, (podríamos ligarlo también a ‘Natural para Vogue’) leía hace unos días que igual las cosas ahora no funcionaban y nos llevábamos chascos pronto porque idealizamos a alguien viendo portfolios de Instagram y luego la persona no es lo que “parece”. ¿Estamos tan atados a lo virtual que luego la realidad nos decepciona?

R: Nos montamos mundos plastificados en nuestras cabezas, expectativas imposibles de cumplir porque la realidad es imperfecta: ahí está la gracia. En los olores, las texturas, las características que nos hacen únicos y preciosos. En el cine existe el concepto de “evasión de la realidad”, quieres ver tíos y tías guapas, normativamente perfectos y evadirte de una realidad imperfecta. Se nos ha ido de las manos porque hemos perdido la referencia. Es hora de dinamitar la normatividad, ya es una cuestión de responsabilidad social.

¿Creéis que Tinder es la fórmula de conocerse en tiempos modernos, o que las viejas formas de salir y conocer siguen valiendo?

R: El amor no cambia, dure una vida o una noche, y te pilla cuando te pilla. A través de una app o en la barra del Moloko.

Que se dijera al comienzo que sonabais en parte a Carolina Durante, ¿cómo os lo tomabais?

R:(Risas) pues como un elogio cuando nos lo decían desde el buen rollo, porque seguramente compartimos muchos referentes con Diego, Martín y compañía y no le dimos más vueltas. Pero cuando había intención destructiva comenzó a tocarnos el coño, más de lo que nos gusta admitir.

El girar dentro del circuito GPS, ¿qué supone para una banda emergente como la vuestra?

R: Una oportunidad espectacular de girar por España en salas guapísimas llevadas por gente real, currantes de la música que viven esto y se curten el lomo. La peña nos ha podido ver cerca de su casa y hemos hecho un montón de callo a nivel de directo. De verdad, más iniciativas como el GPS en España por favor. Que todas las bandas que empiezan se animen a inscribirse.

En este tiempo en la industria musical, ¿qué os gusta mucho y qué os gusta poco?

R: Nos gustan las personas, nos gusta la pasión y quien se empeña en mantener una visión romántica de la música, incluso ingenua. Odiamos la mercantilización del sentimiento y la precariedad económica.

¿Cuántas veces os habéis llevado chascos con amigos como en “Me das asco”?

R: Muchas más veces de las que nos merecemos. Hacerte mayor también es esto, y ojo que no siempre es malo.

¿Alguna banda nueva que os guste mucho puede ser nacional o internacional?

R: Hazme Caso, también de Terrassa. Y Show Me the Body, que no son nuevos, pero para mí sí.

¿Vivimos en tiempos de contenidos fast?

R: Supongo que la gente sabe lo que quiere, quién somos nosotros para dar lecciones. Igualmente hacemos lo que queremos.

¿Sois las artistas presas de los singles, donde si no lanzas canciones cada cierta semana quedas en el olvido?

R: Nah, al menos no a nuestro nivel o en nuestra escena. Pero como nos flipa hacer música tampoco nos quejaríamos mucho en estos momentos al menos.

El disco, que para mí tiene una razón de ser porque esas canciones se crean en un momento concreto en la cabeza de un artista, ¿sigue teniendo sentido?

R: Totalmente, creemos en el disco/concepto. Es bonito sacar eso.

Veo carteles ya de 2024 de festivales con avances que parecen 2023 o 2022, falta ofrecer cosas nuevas o se da lo que el público pide, es decir, ¿lo mismo?

R: Ufff a buenos les has ido a preguntar porque estamos bastante cansados de ver los mimos grupos de 2014 ahí, copando la cabeza de los carteles, da un poco de pena. Y no lo decimos para que nos pongan a nosotros eh. Pero un poco de frescura, por favor.

Miguel Rivera