DCODE 2022

Universidad Complutense, Madrid

17/09/2022

Como ha pasado con tantos otros festivales, el DCODE ha tenido que esperar durante dos años por la pandemia para volver a celebrarse. Todo ha sido diferente sin un evento que, por naturaleza y sello propio, se ha convertido en el último evento del verano, la despedida y cierre de la época estival, y un sitio de recreo y reencuentros en Madrid que ya forma parte de nuestras vidas.

Es DCODE, con mejores o peores carteles, una liturgia para los que allí asistimos, 20000 almas que querían volver a disfrutar de un espacio tan cómodo y céntrico como la UCM de Madrid, ese recinto que, durante todos estos años, se ha convertido en zona de peregrinaje durante un día en la capital, y sin el que parece no decimos adiós al verano ni comenzamos el «nuevo curso».

dcode 2022

Que haya mantenido su esencia y ubicación hace que DCODE sea como una familia, esa que va de mayores a pequeños, trasladando esa alegría por la música en vivo, que conlleva 16 horas de directos en un recinto en el que ya vemos diversas generaciones, siendo éste una especie de el País de Nunca Jamás donde aunque pasen los años todos seguimos permaneciendo eternamente jóvenes aunque sea por un día.

Un sábado que rozaba los 30 grados en uno de las jornadas más calurosas que le recuerdo al evento, en el que hemos vivido días de frío, lluvias o noches gélidas, pero en esta ocasión como en otras muchas, el sol se hizo protagonista para una jornada muy hot acompañada de una noche muy agradable. Y todo ello con mucha música, una fiesta que abría puertas a las 11:30h. y que reserva siempre numerosos grupos nacionales de apertura pero donde nosotros hicimos acto de presencia de tarde.

shinova dcode 2022

Con el estilo y elegancia de St. Woods sonando en un escenario 2 dábamos con el sentimiento un artista con calidad sobrada donde canciones como «Wasted love», la emocional «A part from god» u «On me» brindaban romanticismo a la tarde. Esa misma en la que los británicos Mäximo Park ofrecían su rock indie festivo y bailable mientras el público seguía accediendo a un recinto en el que las guitarras de «Great art» marcaban los pasos.

Con Shinova llegaban los momentos intensos, en un directo que maneja notablemente siempre Gabriel a las voces, disfrutón y disfrutando con lo dulcificado de «Gigantes», el brillo emocional que desprenden en «Para cambiar el mundo» y la grandilocuencia en directo de la bonita «Ídolos», para cerrar un directo que por norma deja buen regusto.

carlos sadness dcode 2022

Si DCODE tiene algo también es que sus bandas vienen dispuestas a divertirse, algo que hizo Carlos Sadness a base de ritmos tropicales, esos que Carlos vivía ataviado con chaqueta mientras sudábamos la gota gorda al grito de «Chocolate y nata», los bailes intensos de «Cuando todo estaba bien» o «Física moderna» todo intentando protegernos en algún lugar del sol, que sumaba grados a una fiesta en la que «Te quiero un poco» y «Miss Honolulu» sumaban puntos en la despedida durante un tiempo de los escenarios para el catalán.

viva suecia dcode 2022

Entre saludos, abrazos, reencuentros vivíamos esos momentos a los que hacía referencia de inicio, porque a cada paso que das encuentras caras conocidas y viejos amig@s, todo de camino a unos Viva Suecia que nuevamente y como la última vez, arrastran miles de personas a sus directos. Viven un momento dulce, en espera de nuevo disco del que presentaron «La voz del Presidente» o «El rey desnudo» bien recibidas bajo el aurea enérgico y alocado que prestan sus clásicos «Hemos ganado tiempo», «Lo que te mereces», la rockera a «Algunos tenemos fe» y el gran final de «Amar el conflicto» que nos deja a todos en alto, aunque el sonido no fuera del todo brillante.

Tras reunir a Deluxe, Xoel López repetía de tarde como artista para dar la enésima lección de buen gusto ante miles de fans, que vibraban con temas como «La espina de la flor en tu costado» el baile lleno de dulzura de «Ningún nombre, ningún lugar» y los ritmos tropicales de «Tigre de bengala» con el respetable entregado.

Y así sin darnos cuenta entraba una noche que difería entre la actitud y divertimento de unos The Hives que engancharon nuevamente a sus seguidores de siempre y nuevos espectadores, sorprendidos por el club de la comedia que se marca siempre su líder Howlin’ Pelle Almqvist. Para los que ya les habéis visto poco que decir, para los que no, una bomba musical de rock directo y enérgico lleno de risas y espectáculo, el que manejan sobremanera con guiños al español en sus comentarios para vibrar con cortes como «Won’t be long»., «Go right ahead», la locura de «Stick it up» y por supuesto «I’m alive» y «Tick Tick Boom», explosión DCODE en la que las carreras, bajadas al foso y recorridos por el perímetro de seguridad marcaban el directo de Almqvist para alegría y locura del público, e inquietud de seguridad. Un alocado concierto que despertaba al más cansado.

Y así pasábamos al directazo del día, donde los británicos Years & Years daban un golpe en la mesa, mejor dicho, en el escenario, tumbando el indie escuchado a lo largo de la jornada para poner el espectáculo en mayúsculas con una fiesta musical y coral tan bien ejecutada como impactante. Uno de esos directos en los que si pestañeas te lo pierdes porque como si de un musical electrónico se tratara, vivimos un popurrí y espectáculo visual de producción impecable.

Olly Alexander, líder y alma del grupo es todo sobre el escenario, manejando los tiempos y bailes junto a su equipo de bailarines todo con una producción a la que nos entregábamos a su desparpajo y temas como «Hallucinations», «King», lo ochentero de «Night call» y «Sooner or later» de su último disco o «Breathe», porque si algo faltaba era el aliento ante una imaginación visual impecable. Desde su comienzo con una cabina telefónica en el escenario que pronto se convertiría en un WC de bar, pasando por una cama en ángulo de 60 grados, cinta de correr para caminar mientras cantaba o bailes tipo «Thriller» de Michael Jackson junto a bailarines patinando alrededor de Olly.

years and years dcode 2022

Un espectáculo de baile que dejaba el pabellón altísimo entre un público endemoniado y entregado a ese ochenterismo electrónico que asentaba el mayor espectáculo visual y festivo del día.

Y con el indie rock de The Kooks, gente moviéndose de un lado a otro y algunos poniendo rumbo a la salida como el que escribe estas líneas, cerrábamos y celebrábamos por fin, la vuelta de esa última fiesta del verano en el País del nunca jamás musical que es DCODE. Hasta 2023.

Miguel Rivera