Nada menos que 24 años después, Ridley Scott ha vuelto con la secuela de una de las grandes películas del 2000: Gladiator. El mítico film que se encumbró a Russell Crowe junto a Joaquin Phoenix es, por derecho propio, una de las grandes cintas que nos devolvió toda la gloria de la antigua Roma.
Sin entrar en si era o no necesaria una secuela, y partiendo de la base de que ni Paul Mescal ni Pedro Pascal consiguen calar como lo hicieron sus antecesores, Scott ha querido ofrecer el «más de todo» para esta continuación.
Decorados, salvajismo sin miedo alguno, muchos decorados digitales y ambiciosas escenas de lucha en un coliseo en el que vemos hasta tiburones, sirven para ponernos en bandeja un blockbuster donde lo de menos es el rigor histórico pero donde su principal valedor es un Denzel Washington que hace grande los sigilos y sombras de aquella Roma rodeada de Judas.

Ahora tenemos la oportunidad de disfrutarla a lo grande tanto en imagen y sonido como en material adicional en su espectacular edición steelbook de Divisa Home Video, eligiendo además entre dos frontales en su estuche metálico limitado en ocre o blanco.
Al film original, con la calidad del 4K implícita y el Dolby Sound, le añadimos la película en Blu-ray y un disco de extras. El primero está serigrafiado en negro con las letras en blanco y los dos restantes vienen serigrafiados en azul. Además, dentro de los contenidos tenemos un set de seis postales con los personajes principales y un póster impreso a doble cara.
Sin duda, un pack muy completo y merecido para tal blockbuster.
Unai Luna






