San Isidro: Patrón del «no se oye» para disgusto de todos
Caminar es algo que recomendaría a todo el que no lo practique. Ves y conoces de veras una ciudad, te sirve para hablar contigo mismo mientras te revolotean las ideas y los recuerdos y, además, haces ejercicio de forma implícita.
Incluso en una ciudad tan grande como Madrid y aun siendo de aquí sigues descubriendo lugares y rincones con cada nueva caminata. Me pasaba ayer mientras me dirigía a la casa de una amiga de ubicación privilegiada en Marqués de Vadillo, en unas fechas tan ...