Bajo el pseudónimo de Chico Jorge encontramos a Jordi Bastida, conocido músico catalán como guitarrista de Sidonie y Alizzz. Su inquietud creativa da lugar a un primer disco en solitario titulado «uno de esos días», una válvula de escape en la que dar cuenta de la tristeza pero como artista positivo que dice ser.
Un álbum eléctrico que vino acompañado de varios adelantos donde el ruido controlado, la melancolía y el amor que todo lo rodea nos lleva a indagar más de esta nueva aventura musical que, además, abre nuestro espacio ‘Emergentes’ en el que damos espacio a esos artistas que se abren hueco en la escena nacional cada vez más pujante, creativa y exitosa.
¿Cuál es “uno de esos días” en la vida de Chico Jorge?
Un día en el que estoy triste, agarro la guitarra y escribo una canción.
¿Cómo ha sido el camino hasta llegar a este primer trabajo?
He estado tres años grabando y re-grabando voces, guitarras, bajos y retocando las maquetas de batería para cuando las grabara Hoss Benítez hubiera un camino más o menos claro. Tengo un pequeño estudio en casa que me ha permitido experimentar hasta no saber por dónde más seguir, todo en los días libres entre conciertos con Sidonie y Alizzz.
Ser guitarrista de bandas como Alizzz o Sidonie, ¿qué aporta en lo profesional?
Me siento un tipo muy afortunado por poder trabajar con dos proyectos donde las canciones son el foco. Además, es un aprendizaje constante y salvaje sobre lo que significa escribir, arreglar y producir.
Hay tristeza en este disco, ¿cómo es Jordi Bastida en realidad?
Escribo canciones sobre las cosas que me joden para poner un poco de orden en mi cabeza. Me he encontrado con la cara poliédrica de la tristeza y la he abrazado fuerte, y esto me hace ser un poco más yo.
No me asusta estar triste. Es una letra en la ecuación más que nos completa. Tiendo a ser muy positivo, incluso con la tristeza.
La tristeza es algo inherente de modo algunos en todos nosotros, pero en la “realidad” digital todo es felicidad. ¿Vendemos muchas veces algo que no es en el mundo virtual hacia el resto?
A menudo no, siempre vendemos nuestros greatest hits vitales. En cierta manera lo entiendo porque soy el primero que cuando entra a IG quiero ver cosas que me hagan reír o vídeos de gatitos, y así se hace el bucle donde no cabe algo que incomode.
¿Somos un poco fake pues en lugares como IG?
Absolutamente SÍ. IG es muy delicado bajo mi parecer: opina demasiado sobre cómo debe ser el contenido.
Si quieres que te muestre será mejor que te ciñas a sus reglas y hables de banalidades extra dulces, enseñes un pie o bailes ridículamente la última canción de moda, por no hablar de la cancha que IG proporciona al contenido facha. Da bastante cringe.
Que las plataformas de streaming universalicen la música, ¿también complica llegar a la gente?
Es guay ver la cantidad de propuestas musicales que hay, denota, sin duda, una salud de hierro en la escena musical. En contraposición, es más complicado alcanzar más público, sin duda alguna.
Atendiendo a eso mismo, los viernes son como la montaña musical en la que cuesta llegar a todo, ¿cómo de difícil se presta ser Chico Jorge y hacerse un hueco?
Lanzar una canción o un disco no es solo un día de lanzamiento. Comprende uno o dos meses (en el mejor de los casos) en los que además de estar en RRSS pues apareces en medios convencionales. Una cosa alimenta a la otra. No hay ningún secreto sobre cómo lanzar algo y el público, al final, es soberano porque es quien te comparte, te guarda en alguna playlist o te busca después de escucharte en la radio si le has enrollado.
Vivir de la música, ¿es un reto del día a día?
Sí rotundo. Lo digo desde mi yo guitarrista. Cuando arranqué en mi primera gira como profesional pensé que ya era un tren que no paraba nunca. No es así. Hay momentos muy buenos y otros que no tanto. Justo ahí es donde hay que creérselo más para seguir viviendo este sueño tan bonito que es ser músico.
Grabar, producir y tocar en un mismo disco, ¿qué tal la experiencia musical y personal?
Para experimentar en el estudio hace falta tiempo. Ser compositor, músico y productor ha sido la única manera posible de poder hacerlo. Lo más difícil, para mí, es tomar decisiones. Lo digo porque soy muy caótico y abro muchos caminos con cada canción. El tiempo, sin duda, ha sido mi mejor aliado porque he podido escuchar, re-escuchar después de volver a grabar una y otra vez, todo para llegar a un imaginario sonoro donde reconocerme.
¿Ha habido momentos de tirar la “guitarra”?
Más que tirar la “guitarra” ha sido dejar respirar al archivo de pro-tools y agarrarlo de nuevo con la mente fresca. Ahí es donde se ven realmente las ideas y donde se empieza a crear algo guay.
¿Qué te hace feliz y que te pone triste?
Me pone muy feliz ver una película de Sorrentino. Me pone muy triste no tener tiempo para mí cuando trabajo tanto. Ser y vivir feliz significa pasear de la mano de la tristeza también.
¿Qué te planteas en cuanto a directo?
Pues estamos armando un show crudo, eléctrico y sincero, tal y como es el disco.
“Cupido enamorado” y “Eres un sol” dejan espacio al amor. ¿Qué es para ti en tu vida?
“Cupido enamorado” habla de la fuerza devastadora de enamorarse.
“Eres un sol” es una canción que escribí a mi ex pareja como una oda porque estaba muy triste y quería decirle el corazón y la persona tan bonita que era y es, claro.
Cada canción del disco, de alguna manera, habla de amor desde la melancolía, la mirada indulgente hacia uno mismo o una carta de amor a mi mejor amigo.
El amor, a través de componer este disco, es lo más importante.
Ana ha aportado el diseño, ¿ayuda el amor también en lo personal a la hora de trabajar un disco?
Ana Müshell es una ilustradora muy aclamada (ha trabajado con Vogue, Netflix, Bibilioteca Pública de NY, además de ser autora de “Maldita Alejandra” y una biografía ilustrada de Patti Smith) porque tiene mucho carácter en sus ideas y trazos. Aunque vivimos y trabajamos bajo el mismo techo nos reuníamos en el bar para hacer brainstorming y empezar a desarrollar las imágenes. Podríamos decir que ha sido una conversa continua hasta alcanzar puntos en común donde ella se sintiera ella y yo también me viera reflejado.
Ahora nos queremos más :)
La empatía, ¿crees que es algo que falta en el terreno musical, muchas veces rodeado de envidias y egos?
Hay mucha empatía en mi entorno. Siento que todo el mundo es muy consciente de lo guay que es hacer música y dedicarse a esto y veo mucho cariño constantemente. Gente idiota también la hay, pero todo cae por su propio peso y debe ser cosa de justicia universal que acaban por desaparecer del mapa.
¿Un deseo?
Seguir enamorado de ser músico.








