SIDECARS

ENTRE AMIGOS

Una vez que vuelves a encontrarte con el grupo Sidecars lo que sientes al hablar con ellos es que te encuentras entre amigos, porque sus músicos viven con pasión lo que hacen, más si cabe habiendo seguido su carrera desde unos comienzos en los que parecía que sí pero no. Todo cocinado a fuego lento, sin dejar de pelear por un sueño que ahora es realidad. La banda madrileña acaba de editar la que puede ser su mejor obra «Trece», compuesta en un tiempo muy concreto, viniendo de una pandemia y abrazando y presente inmenso para ellos. De arte y vida hablo con Juancho, Ruly y Gerbass, una vez más y las que quedan.

sidecars entrevista

Dos años justo desde que editarais «Ruido de fondo», ¿qué habéis aprendido en este tiempo tras todo lo sucedido?

Juancho: Pues tenemos una vivencia extra, porque en aquel entonces sacamos un disco e hicimos una gira en un momento en el que todo el mundo nos decía que no se podía hacer, no se podía salir de gira y nosotros salimos y aprendimos muchas cosas. Nos llevamos la satisfacción de haber dado trabajo a nuestra gente, de haber hecho familia, salido a tocar y enfrentarnos a una cosa tan difícil como las restricciones pero a la vez sentido el agradecimiento de la gente por poder disfrutar de música en directo frente a las adversidades.

Estos dos años nos han regalado un puñado de canciones maravillosas que no podían esperar para salir, y en vez de dar una segunda vuelta a la gira hemos parado la máquina para grabar este disco, y eso es lo más importante que hemos sacado en este tiempo, las canciones de «Trece».

«Las canciones de «Trece» han sido escritas en un periodo tan corto de tiempo que están muy ubicadas en unas sensaciones muy concretas, en un escenario pandémico muy específico e inspiradas en las cosas que vivimos«

Entonces, en estas canciones encontramos todo ese recorrido.

Juancho: Sí, han sido escritas en un periodo tan corto de tiempo que están muy ubicadas en unas sensaciones muy concretas, en un escenario pandémico muy específico y están inspiradas en las cosas que vivimos. Intentar salir de gira y estar viendo si era posible cada día, la sensación de bucle entero, la cancelación de conciertos, sentir que te acostumbrabas a cosas horribles. Se inspiran y se escriben en menos de un año.

Tengo cierta sensación de que el disco anterior pasó más desapercibido por las circunstancias.

Gerbass: Quizás ha sido el recorrido más breve en cuanto a disco, nos hemos ahorrado la segunda vuelta de gira que siempre hacemos con cualquier trabajo, de estar dos años, recorrerlo y despedirlo, pero nos ha dejado muy buenas canciones a pesar de haberse consumido antes. De la adversidad también hemos sacado juntanza y cariño, nos apoyamos entre nosotros y hemos hecho de momentos difíciles algo más fácil por estar juntos. Ha sido casi un privilegio evitar un parón obligado.

Ruly: Han pasado dos cosas buenas durante «Ruido de fondo», una de ellas es que fuimos la canción más radiada en España y número 1 que no nos había pasado en la vida, siendo nuestro disco más vendido. Y ya en lo personal, una de las cosas de hacer la gira, además de hacer familia y dar trabajo, es que había mucha gente que llevaba más de un año sin ir a conciertos y fuimos el primer show grande para mucho público, y eso lo va a recordar esa gente y nosotros también tras tanto tiempo de silencio.

«Trece» es el título, entiendo que no sois supersticiosos.

Juancho: La verdad es que parece que la vida nos decía que tenía que llamarse así, y no somos nada místicos. Yo entré en una pequeña obsesión con el número «Trece», y poco antes de llegar al estudio escribí la canción, era un número que estaba muy presente en mi vida en ese tiempo, lo comenté en el estudio y puede que por sugestión, empezaron a pasar muchas cosas con ese número hasta el momento de flipar todos. Ha habido anécdotas varias en el día a día y decidimos tomar nota para llamarlo así, porque es algo muy guay que la convivencia nos regale un título para un álbum.

Cuando una banda saca un nuevo disco siempre es el más importante. Si os paráis a mirar vuestra discografía, ¿hay luego un álbum más especial sin tener que ser el último?

Juancho: El otro día hablaba con Sergio Valdehita, nuestro teclista, sobre lo de que cada disco marca un momento de nuestra vida, y en el nuestro fue maravilloso cuando hicimos «Cuestión de gravedad», hubo un hermanamiento muy especial en nuestra primera vez en Casamurada, fue un disco desgarrador, yo me acababa de separar y cada uno estábamos en un punto muy concreto que vivimos como una piña, fue un álbum del que yo siempre guardaré un cariño muy especial, con canciones muy importantes en nuestra vida. Dicho esto, si pongo todo en una balanza intento abstraerme de mis emociones personales, pero creo que este álbum, y seguramente no te hubiera dicho lo mismo con «Ruido de fondo», es el mejor conjunto de canciones y melodías de siempre, con el corazón en la mano te digo que este es el mejor trabajo que hemos hecho.

Ruly: Creo que todos tenemos esa sensación. A medida que íbamos grabando de una manera tan natural y de cómo crecían las canciones, nos sorprendió todo, desde las mezclas hasta el disco terminado, teníamos esa sensación de haber hecho nuestro mejor disco.

Defendéis por tanto el sentido del disco, más si cabe con «Trece«.

Gerbass: Por supuesto, a nuestro modo de entender, de cómo hemos consumido y culturizado musicalmente todo, siempre ha sido con un disco completo y en su orden, nada aleatorio. Es una obra de arte, aunque suene pretencioso lo es, es una obra concebida así para escucharse desde el primer acorde hasta el último.

Ruly: Muchos artistas que llevan largos años tocando, de pronto hacen una gira interpretando íntegro un álbum en su orden exacto, como si le dieras al play, y eso es por algo.

«Hubo un momento en el que surgieron dudas de saber si ibas por el camino correcto mientras tus amigos tenían un curro fijo, armaban una familia y tú eras como un Peter Pan de la vida sin ganar un puto duro»

Juancho

En una carrera tan dilatada, ¿ha habido algún momento en el que hubiera dudas al no dar en su su día el salto entre una gira u otra o de un disco a otro?, porque lo vuestro ha sido un proceso lento.

Juancho: Sin duda, fue una carrera que ha ido despacio, pero tuvimos mucha suerte en ese momento, porque aprendimos de todo aquello, de igual vender dos entradas, incluso ahora, hemos pasado muchos más años en la guerrilla que recibiendo elogios. Quizá el momento más duro fue después de «Cremalleras», toda la crítica iba bien, sacamos el disco, crecimos y dejamos la discográfica en la que estábamos, nos sentimos un poco huérfanos sin saber con quién trabajar, con canciones pero sin peso como banda para solicitar nada, pensando «que molábamos» y de pronto no tanto (risas). Creo que a partir de ahí fue todo para adelante pero en ese momento surgen dudas de saber si vas por el camino correcto mientras tus amigos tienen un curro fijo, arman una familia y tú eres como un Peter Pan de la vida sin ganar un puto duro (risas).

Ruly: Se juntaron situaciones delicadas, no entre nosotros pero sí con temas personales y supimos mantener el tipo. Hay momentos que claro, lo pasas mal, que curras de lunes a jueves, luego girabas y volvías a trabajar el lunes sin haber visto un duro y eso es una situación difícil, pero aguantamos y seguimos creyendo.

¿Teníais claro el sonido que queríais para este disco?

Juancho: Las canciones como siempre han sido las directoras de orquesta. Yo hubo un día que me senté y dije «chicos, creo que tengo un puñado de canciones que tienen que ir juntas y no deberíamos esperar mucho para sacarlas, ¿paramos la máquina y nos ponemos?» Luego las hemos producido y hemos elegido cómo instrumentarlas, pero eso último no tiene que ver nada estilísticamente, no puedes convertir la canción «Trece» en una cosa punk ni «Filomena» en un bolero, las canciones son lo que son, les hemos puesto el traje que hemos sentido nos pedían a gritos. Puede entenderse como un disco más reposado pero para mi hay muchos momentos que siento más rock que en otros discos nuestros, y más por la actitud y la mala leche con la que se cuentan algunas cosas.

Ruly: Tendemos a asociar rock a velocidad, sin querer confundimos una cosa con otra.

«Vivimos Filomena con el surrealismo al que la vida nos empezaba a acostumbrar«

Uno de los temas es «Filomena», ¿cómo vivís ese día?

Juancho: Con el surrealismo al que la vida nos empezaba a acostumbrar. En mi caso concreto y de lo que habla la canción es mi vivencia de aquello que no habla de la tormenta, es de lo que viví en esos días y me pareció bonito recordarlo con ese nombre porque el mundo recordará cómo vivió ese día. Para mi fue una historia de desamor o amor, según la perspectiva con la que lo quieras mirar, y lo viví con tristeza pero al identificarse en esos días tan particulares mucha gente se lo llevará a su terreno y entenderá lo que quiera, y eso es lo bonito de las canciones.

En lo personal, ¿qué aprendes girando con tu hermano, Leiva?

Juancho: Aprendo de él porque es un tipo con muchas tablas, y también en casa, escuchándole, tomándome una cerveza porque es una persona que nos saca un trecho de experiencia y siempre hay que escuchar a esa gente. Musicalmente me ha hecho mejor guitarrista, ha sido mi escuela para tocar la guitarra, porque yo soy más autor y cantante, y esas son mis clases de guitarra con una bandaza, donde me quito de cantar y salgo a tocar, hacer coros y divertirme.

El salto al WiZink Center donde tocáis en diciembre, ¿es el paso qaue hay que dar?

Ruly: Es un paso que hay que dar y súper importante. El problema es que no hay recinto intermedio, porque venimos de hacer cuatro Rivieras, y además como fan de la música y ciudadano de Madrid es pisar suelo sagrado donde han tocado algunas de nuestras bandas favoritas. Creemos que con esta gira hemos dado un salto cualitativo en todas las ciudades, y creemos que era el momento de hacerlo, será un día que recordaremos.

¿Sois felices?

Gerbass: Sí, estamos en un momento pletórico, teniendo un disco como el que tenemos, toda la atención que nos rodea que no la hemos tenido nunca, esta ronda de promoción está siendo distinta a cualquiera que hayamos hecho antes. En resumen, tenemos la mayor promoción, el mejor disco hasta la fecha y los recintos más grandes así que no podemos estar más contentos, y eso aunque nos asuste por las metas a cumplir, hace que estemos más tranquilos en conjunto.

Ruly: Tenemos la suerte de que después de todos estos años, seguimos estando juntos y siendo amigos, y nos lo dicen mucho, que es una parte a envidiar, que somos como tres hermanos con un proyecto de vida, sacándolo a flote y viviendo de ello.

¿Se valora incluso más ahora el volver a tocar tras lo vivido?

Juancho: Yo creo que ha sido un buen reset, una buena manera de parar obligados y darte cuenta de dónde estás. Nosotros, por la carrera que hemos tenido, vuelvo a hacer hincapié que somos muy conscientes de cada cosa buena que nos ha ocurrido para valorarla pero incluso con eso entras en una dinámica de disco y gira y muchas veces no disfrutas de un éxito porque piensas en lo siguiente. La vida va a esa velocidad quieras o no y hace que se valore todo un poquito menos de lo que debería, y el obligarnos a parar nos ha hecho darnos cuenta de que vamos a tocar otra vez ante gente de pie, abrazada y ya no eso, en un sitio más grande y no solo eso, con un repertorio que creemos no hemos tenido nunca, creo que todo está a favor para disfrutarlo, vivirlo y recordarlo como es.

Miguel Rivera