MAD COOL (jueves 10)

10/07/2025

Espacio Iberdrola Music, Villaverde

Es un hecho que, aun con ediciones criticadas y otras mucho mejor manejadas, el Mad Cool Festival ya es evento marcado en el calendario de miles de personas en Madrid. Público autóctono y otro internacional fijan en el calendario los primeros días de julio para reencontrarse con amigos y, por supuesto, algunos de los grandes nombres del panorama internacional.

También lo es que Mad Cool está marcado siempre por las vicisitudes que le han ido acompañado a lo largo de sus ocho años de trayectoria. La de la primera jornada del evento iba a estar dominada por los problemas de sonido en sus dos escenarios principales. El motivo, que las altas temperaturas afectaron, de forma temporal, a los equipos de los escenarios más grandes, algo irónico teniendo en cuenta que el espacio que se hace llamar Iberdrola Music, y que afectó de forma directa a dos grandes y diferentes estrellas: Gracie Abrams e Iggy Pop.

muse
Muse

Una edición con grandes nombres como Muse, Olivia Rodrigo, Thirty Seconds To Mar o Alanis Morissette, entre muchos otros, pero que también cuenta con algunas grandes estrellas por debajo de la primera línea que no perderse.

Altas temperaturas para un jueves 10 de julio en el que, pocas semanas antes, conocíamos que Muse se incorporaba al cartel tras caerse Kings of Leon del mismo por lesión de su vocalista. No hay mal que por bien no venga, y en cuanto al directo todos hemos salido ganando. Muse podrá no hacer grandes discos hace mucho, pero son una de las mejores bandas de rock sobre el escenario. Pocos grupos tienen la capacidad sonora y visual de impactar en los tiempos que corren.

Dicho y hecho. Si en Cazafantasmas nos preguntaban «¿a quién van a llamar?» para solventar los problemas, hacerlo con Muse es para traer un valor seguro que te levanta un festival.

gracie abrams
Gracie Abrams

El sonido, que incluso se mostró bajo en muchos momentos de la jornada (las limitaciones y controles están a la orden del día) volvió a tener la pegada que merecen los británicos, sonando limpios y poderosos, devolviendo por momentos las guitarras y el metal sobre un escenario en el que el pop y otros sonidos han ido tomando posiciones en el festival, amén de los tiempos que corren y haciendo balanza para atraer nuevos públicos.

Un show imponente, siempre muy tecnológico, con veinte pantallas colgantes subiendo y bajando, falsetes de Matt Bellamy y muchos riffs. Un setlist en el que sonaron canciones de la envergadura de «Plug in baby», «»Time is running out» o la impresionante «Knights of Cydonia», mientras que la base metálica de «Psycho» o lo bailable de «Compliance» daban otro toque a su concierto, ese solo reducido en dimensión por alguna balada al estilo Queen que rompía un poco el ambiente.

Y terminando entre fuegos, tiras de colores y mucha entrega en un final impecable con «Starlight» para una banda que abrió con su reciente nuevo single, un más que esperanzador «Unravelling» para el futuro, ese que Muse llevan manejando con mano de hierro sobre el escenario muchos años.

leon bridges

Los otros dos grandes nombres, Iggy Pop y Gracie Abrams se iban a ver afectados de manera tremenda por los problemas técnicos de los grandes escenarios. El sol de justicia, habitual en estas fechas en Madrid, afectaron a los equipos de dichos «stages» lo que hizo que Iggy Pop hiciera dos intentos de salir a escena sin resultado, con un segundo «chance» en el que volvía a irse el sonido para malestar escénico de la banda.

Finalmente, el casi octogenario Iggy podría hacerlo con más de veinte minutos de retraso, así que y dados los tiempos tan estrictos de los festivales, tuvo que tirar de arrojo y recortar set, no sin antes dar un repaso a míticos singles como «The Passenger», «Lust for life», ese tema que nos devuelve las imágenes de la mítica «Trainspotting» a la cabeza, la poderosa «I wanna be your dog» o «Real wild child (Wild child)», todo con el arrojo de un músico fiel a sus principios, sin camiseta, y en la forma que le deja su cuerpo que es aun mucho para lo que marca su DNI. «Parecéis putos muertos» gritaba, y viendo su capacidad aun, desde luego que sí.

Una lección de rock condensada, porque en un festival es imposible recuperar ese tiempo perdido, algo con lo que tuvo que lidiar la estrella del momento en el pop, la joven Gracie Abrams. La hija del director de cine J.J. Abrams es uno de los talentos en explosión más aplaudidos de la escena actual, amén de su notable trabajo «The secret of us», y que, sin llegar a los niveles Taylor, ya arrastra miles de fans adolescentes que la idolatran como estrella que es.

Gracie Abrams viviría la mala suerte, junto a la de sus seguidores, seguramente 90% chicas, de tener un corte de sonido poco más de veinte minutos después de arrancar su actuación, no sin antes haber podido tocar una de sus joyas musicales «I love you, I’m sorry». Coros, gritos y muchísimas jóvenes con el estilo de la norteamericana que gastó en Glastombury, porque la artista ya marca tendencia como imagen de Chanel, muchos pañuelos en las cabezas y sueños cumplidos con «Risk» o «21» sonando en un escenario en el que el sol nos ajusticiaba y en el que la artista pasa de tocar la guitarra al piano mientras regala sonrisas.

blondshell

Y a las 20:50 se hizo el silencio, porque el sonido se fue pero Gracie no, la veinteañera tiró de una profesionalidad sorprendente, resolviendo la papeleta como pocos hubieran hecho, con una sonrisa, profesionalidad y mucho ánimo, guitarra en mano se movió a la pasarela para regalar a todas esas fans que estaban allí por ella aguantando el chaparrón del sonido y el sol, para corear juntas algunas canciones, haciéndose selfies y regalando «us», su colaboración con Taylor Swift a capella y guitarra para un recuerdo, quizás no el esperado pero único sin duda. Y claro, a la vuelta de la energía casi media hora después, hizo que tuviera que terminar con «Close to you», con miles de gargantas casi olvidando lo ocurrido.

Una de las más bonitas voces del género y una calidad compositiva fuera de toda duda de la que será, aunque en cierta medida ya lo es, una gran estrella mundial.

De por medio, la jornada contó con los sonidos rockeros de Circa Waves en una carpa cuyo aforo controlado hizo que muchos se lo perdieran, el tono emocional de Blondshell para abrir el evento o los ritmos soul de calidad infinita de Leon Bridges, todo para un día en el que los problemas técnicos y el arrojo de Muse fueron total contraste.

Para el segundo día, nombres como Alanis Morissette, Benson Boone o Nine Inch Nails ya aguardan en el banquillo.

Texto y fotos: Miguel Rivera